domingo, 7 de febrero de 2016

Poesía de Amores y Desamores (5)

Imagen en el archivo de Pablo Araque


PSIQUE O LA SUBLIME FATALIDAD  (Mariela Cordero).
El don de leer árboles y almas
                                           la arrojó al crudo exilio.
El jardín que palpita la poseyó,
la nube lúbrica de nadie fue suya.
Tras siete sonrisas contundentes del cuerpo
                                   ama a la bestia que revienta al mundo
la que inyecta ardor y agonía
la del tacto sagrado y ensangrentada belleza.
Ama al suave  y terrible animal llamado Amor.


QUIERO (Jorge Luis Paredes García)
Quiero navegar el mar de tu espalda,
Con los veleros de mis labios y besos,
Encallar en las islas de tus lunares,
Y naufragar en ti hasta lo más inmerso.

Quemar en el fuego de tu amor, mi cuerpo entero,
Arder en ti por siempre, sin pausa y deprisa,
Y recorrer otra vez tu camino hecho cenizas.





TRISTEZA (Gizka Mijares)

Ya es mediodía
Los monstruos acuden 
y amablemente engullen
su banquete de víctimas 

Ya es mediodía
poco me importan los monstruos
salvo para combatirlos 

Pero tú sí 
y no vienes

CUANDO CREÍ (Luis Ernesto Gómez)
CUANDO CREÍ que se iba a acabar el silencio
seguí respirando tras las velocidades del aire
Pensé que quizá era humo tu carne espléndida
Hielo de dios a fuerza de tiniebla
inacabada en los arcángeles de tu mano
roja tras la puerta

Cuando la luz nos canta verde
puedo hacer de la lluvia tu rostro Río cantando herido
Girando el amarillo celeste a reunirse con tu cuerpo

Virgen del olvido Llegué a sentir que en tu brazo mortal
ibas a romper la soledad La aurora que nos duele en el relámpago
Que te ibas a romper Como tramas que el silencio soñara
y se mecieran en la muerte Como las olas que mueren en su madrugada
Que ningún eco pudiera esperarnos en tu garganta Que ningún aire
llegará tan de prisa en tus labios Cuando ibas a regresar del tiempo

y eras espesura
y eras el lugar de los abismos
cuando te esfumas en la ardiente marea
cuando te esfumas en la sangre

inminente


Imagen en el archivo de Dira Martínez Mendoza 

MIENTRAS TE ESPERO (Lucila Flores Simone)
Tal vez tengas suerte
y me desvanezca
mientras te espero.
Detenido en torpe alerta,
inmutable a mis deseos,
impávido a mi presencia.
Mole cercada en fuerte piedra,
mástil del barco, torbellino de penas.
Destrucción que renace,
al Fénix en cenizas
sobreviviente en incierto.
Cobarde en lo propio,
respeto a lo ajeno.
Paciente, cuerdo, inocente,
lerdo, soñoliento, indolente,
sordo, ciego o ausente.
Hombre lobo sin luna llena.


Imagen en el archivo de Carlos González


GAIA (Felipe Santorelli Iovino)
Gaia está sufriendo, Gaia está dolida,
ya no aguanta nada, Gaia está vencida,
Gaia solo pide clara despedida
de ese monstruo cruel que le quita vida.

Gaia suda sangre, Gaia tiene fiebre,
Gaia ya no aguanta tanta tonta afrenta,
tiene un virus malo, tiene un mal microbio:
esa dama santa solo siente oprobio.

Gaia no resiste a ese ser infame
que sus venas pudre, roe y petrifica,
ese ser soez, ser de sien sangrienta
hijo de su sangre, polvo de su tierra.

Gaia se despide, dice y se desdice
sabe solo ser sierva de sus hijos
quienes la condenan como callejera
y así se condenan también ellos mismos.

Gaia está muriendo, Gaia está en querella
y es el ser humano la maldad en ella.

Imagen en el archivo de La Estrella de París

PRIMAVERA (La Cruz Briceño)
Hoy celebras la apertura de tu flor
en el valle de la vida
Hoy se esponjan activas
las manzanas rojas
en los prados de tu cuerpo
Hoy sobre el imán de tu piel
se exaltan sin límites el ardor de las pasiones

Desde hoy puedo recoger flores
en tu pecho de inquietas mariposas
y ahogarme en la miel de tus labios

Desde hoy puedo poner mi corazón
en tu corazón
y mi frente en tu frente
para quemar mi deseo
en la ardiente llama de tu piel  

EL SILENCIO (Yiletza Pastoa Peña)
Siento que voy
apagando los sueños,
quedaré como un recuerdo,
ya no seré la caricia y
a no seré la ternura
que resguarde el nido.

Me esfumaré donde amanezca
allí estarán tus manos,
esperando las mías