jueves, 25 de febrero de 2016

Poesía de Amores y Desamores (24)


Mujer cojedeña en el archivo de Yisel García Morales  



YOU (Rafael Cadenas)
Tú apareces,
tú te desnudas,
tú entras en la luz,
tú despiertas los colores,
tú coronas las aguas,
tú comienzas a recorrer el tiempo como un licor,
tú rematas la más cegadora de las orillas,
tú predices si el mundo seguirá o va a caer,
tú conjuras la tierra para que acompase su ritmo a tu lentitud de lava,
tú reinas en el centro de esta conflagración
y del primero
al séptimo día
tu cuerpo es un arrogante
                            palacio
donde vive
                   el
                     temblor.

SILENCIO (Magdalena de la Corteza Gómez)
Amo el silencio de tu amor
Tus besos callados
Tu voz perdida en mis cabellos
el anhelo silencioso de tus manos
y el grito ahogado
de la espuma de tu cuerpo.

Imagen en el archivo de Cristian Johnny Quintuña Tigre


TODA DESEADA (Manuel Osorio Calatrava)
Hermosa toda eres:
desde el arco de cielo de la frente
hasta las diez rosadas medias lunas;
pan tostado en el homo de mis besos;
toda olorosa a trópico encendido;
linda desde los pies hasta los cabellos;
querida toda, toda deseada,
nieve y fuego a la vez: morena y blanca.
Milagro de dulzura de tus dientes
cuando los beso: para el beso mío
Dios te los hizo de marfil celeste;
y para hacer dos nudos
-símbolos del amor fuerte y eterno-,
Dios, amasando sándalo y crepúsculo,
te puso en cada mano cinco dedos.
Hermosa toda, toda deseada,
Cloris, la de mis lágrimas y besos.
Líbrate, amada, del rencor de Venus
y del odio de Diana;
la primera te envidia por tus senos
y por la luz de amor de tu mirada;
la segunda aborrece
tus pies, porque florecen en mi alma,
y el arco de tus muslos y tus piernas
cuando, tenso de amor, se tiende y canta.
¿Quién como tú en la tierra y en el cielo, 
querida toda, y toda deseada?


LA GUERRA (Natasha Tiniacos)
La guerra entre tu pantalón de fique y mi falda de aire
La guerra entre tu trago de ron y mis señales de tránsito
La guerra entre tus dedos presurosos y mi piel enciclopédica
La guerra entre tus gemidos guturales y mi silencio
La guerra entre tu necesidad y mi quimera
La guerra
entre los dos
sin pólvora ………. sin coalición ni daños colaterales
La guerra…………. Victoria
por tratar de entendernos

MI MITAD (Simonetha Caro)
De mi alma, el aliento
de mi carne, la columna vertebral
de mi boca, las palabras
de mis oídos, la música
de mis ventanas , la lluvia
de mi vida, el vivir
de mi mundo, la mitad
tú tatuado en el interminable latido de este
amor.

Imagen en el archivo de Cristian Johnny Quintuña Tigre

CYBERSEX (CYBERLOVE) Alejandro Castro
Cuando ames, juega sucio.
Inventa un personaje
un enfermero
un transeúnte
un loco.
Y nunca digas la verdad
nunca expongas tu amor
como quien escribe    un poema.
Pero entrégalo siempre todo
lo más recóndito
y adorable.
De manera que………….cuando se vaya
No deje nada detrás.
Serás como yo:
una rama seca,
pura.

CARCELERO (Corina Noguera Arias)
Carcelero de mi celda
que la llave no me entregas
¿Cómo dices que amas
si me tienes bajo rejas?
¿No te importa que mis manos
anhelantes
lloren el rosal distante?
Carcelero menos rudo
tú serías y yo no fuera
tan triste y oprimida
si mi reja por fin abrieras   

Imagen en el archivo de Julio César Arenas Bravo

Poema de Mileiby Hernández
Es imposible reunir mis amores en primavera
las aguas
las piedras de mis manos
las calles de la ciudad
llego al lugar de los cuerpos.

Esta es la imagen que nos deja el amor.

La noche memorial me simula tus labios
con la gran pesadez de dos imanes.



HORAS (Elena Vera)
Encendida fogata
sobre
el límite del atardecer
Rumor del mar
creciendo
creciendo
–melodía acompañante del deseo-
Levadura de amor
luchando contra lo efímero
agresión permanente
contra las horas
Prodigalidades ceremoniosas de los cuerpos
sintiéndose
electrizándose
destrozando el tiempo
contra las rocas. 

Versos de Ana C. Saavedra
Ahora que lo veo en mi mano
me doy cuenta
siempre ha sido un árbol bonsái,
le he quitado los alambres
lo siembro en las tierras de la desesperación
son las mismas de la alegría.
Pensar que mi corazón fue una semilla
que alguien ataba con alambres
me entristece
y que sea la soledad con sus ojos cáusticos
quien me devuelve frondosa al paisaje
con mi pequeño tallo
con mis ramas asimétricas
que buscaron la luz incansablemente
me reconforta.
Sentir que la soledad
te deja un latido de verdes ramas
y en sus danzas de viento
saltan los pájaros pequeños
crecen los frutos enanos
mueren paradas las dignidades,
/si/
Mi corazón es un árbol bonsái
que sabiamente ha crecido
torcido
rebelde
amando sin medida
resistiendo como un sauce llorón
que viene de las tierras del desconcierto. 


Poema de Cecilia Ortiz
Somos los amantes que se deshacen

en sus sueños

No tenemos nombre en las esquelas

del futuro

Nos iremos rápido

con las primeras horas del amanecer

No se levantará una lágrima

No habrá fe perdida
 sólo comienzo

Seremos escudos que navegan

en aguas azules

siempre vencedores

¿Quién dice que faltaremos?

Como aves migratorias

volaremos

hasta que un límite diminuto

nos desvanezca.

Imagen en el archivo de Arnulfo Quintero López

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