jueves, 18 de febrero de 2016

Poesía de Amores y Desamores (17)


Imagen en el archivo de Ydalis Díaz 

PARA EL AMOR QUE NACE (Eduardo Alí Rangel)
En la luz de tus ojos
está naciendo el sol.

En tu palabra dulce
canta feliz tu voz.

En tu pecho encendido
palpita un corazón.

Y yo miro asombrado
cómo nace el amor.


TENGO PIERNAS GRUESAS LARGAS ATRACTIVAS (María Elena Días Carmona)
con cuidado de varices y excesos
ombligo rodeado de espesura
respiración de torso confundido
Tengo espalda curvada
con suave vellosidad
mis nalgas posible pero no tantas
los senos algo tristes
Tengo los brazos lentos
rostro mestizo de altos pómulos
y los ojos nostálgicos
y el cabello y todo lo demás

Tú me conoces
ocupo más que las palabras de mi cuerpo
también menos 
Aquí vivo y te extraño.


Versos de María Gabriela León Hernández
Hablemos de nuestro amor...
De cuándo saboreamos el néctar
en nuestras pieles enamoradas.
De conversaciones sin palabras
en nuestras miradas.
De nuestros cuerpos entrelazados
en sueños de esperanzas.
De nuestras risas compartidas
en pensamientos absurdos.
De nuestros silencios cómplices
en amaneceres infinitos.
De  nuestras voluntades extraviadas
en besos húmedos...


Versos de Leonardo Gustavo Ruiz
Lo que rechazas es
mundo. Poco importa.
También eres
rechazada por él.
La desnudez no es suficiente.
La desnudez te plena de rechazo,
te aparta de la luz que viste,
te saca de tu muerte.


Imagen en el archivo de Carlos González

NO IMPORTA QUIEN LLAME (Arnulfo Quintero  López)
Si alguien pregunta
sin importar quien llame
sacrifica mi amor
tómate un trago
y olvida la piedra
del pecado

Mañana cualquiera
beberá el vino
y en las ventanas
todo será un murmullo 
de vieja  historia
 mientras la mariposa
asalta la penumbra
sin
telarañas
que hagan fiesta 

Si alguien pregunta
que suene la rockola
como siempre.

Imagen en el archivo de Marimar Palencia


Poema de Danilo Mauricio Robinson Garcés
Cuánto he amado en silencio
Aquella tarde había pájaros en el camino
Tu rostro esperaba por la lluvia
Dormías me embriagó tu labio
Y congelé mi pulso
Dónde estás amor puro.



Versos de Lydda Franco Farías
Ascenderé por los tallos 
transformada, 
me sentirás como nunca, palpitante, 
en el latido de las hojas 
y en el crujir voluptuoso de las ramas.

De “RESPUESTA” (Enriqueta Arvelo Larriva)
Dime si me tomaste como canción de sueño
o como lengua de fuego en extravió dichoso,
o si sólo amaste en mí una arena apagada.

HASTA REVENTAR (Gustavo Pereira)
Un amor como los golpes sobre la frente con el hacha 
Igual a los demás pero menos permanente
Un gran amor sobre la tierra a través del humo.

No tiene más palpitaciones que la de su garganta
donde todos los besos agonizan
Un gran amor en desbandada 
a través de viejos lechos que flotan

Un gran amor de palabra
Levantado a toda hora y rosado en medio del cielo
con el cuerpo bañado por miles de chispas de su pecho. 

Imagen en el archivo del IACEB

Poema de Néstor Rojas
ella
la misma
que me hace reír
cuando no quiero
su risa
es bella
porque es la belleza
yámbica
oceánica
celeste
que embellece los espejos
su cuerpo
volcánico
es frenesí
el gozo más glorioso
su amor
me lleva al barranco
de la cama
mi paraíso

III (Benigno Ontiveros)
El amor es belleza, locura, sensatez,
parquedad, templanza y plenitud.
El amor es la razón del SER
y la esencia de la vida.
El amor es sabiduría y comprensión
plena de lo bello.
La vida siempre vale la pena vivirla,
vivirla intensamente en el  amor.
Vida sin amor, negación de la vida misma.
Y, por tu amor,
va este tímido intento
en este diario inconcluso.  

CREPÚSCULO (Celluz Celeste Luz)
El día se quiebra
las nubes braman en lo alto.
Las horas despuntan,
nada las detiene;
pulso vital del tiempo
que ni para ni existe.

Abro los ojos de par en par
tal vez, quiero mirar
más allá de todo lo posible,
trasponer el horizonte
y regar mi ausencia
tan infinitamente como pueda.

Ah que profunda es la soledad,
cuanta sutileza la colma
en toda su extensión.

Puedo sentirme viva
y escuchar en la enormidad
las hondas palabras del todo,
su música de brisa,
su danza marina,
su lumen astral.
Esas claras señales
que da la eternidad
cuando por fin 
despertamos.


POR SI ACASO (Luz Marina Almarza‎)
Si no me ves, busca una rosa,
si no me oyes, busca un pájaro,
si no me encuentras, busca una nube,
si encuentras un arco iris o un crepúsculo
te abrazo.
Si acaso no lo encuentras,
tienta tu corazón latir;
si no late fuerte, yo no estoy ahí.
_Y tú, ¿dónde estás?
_En el árbol grande que cobija
al arrendajo y la tortolita que llega con frío
escudriñando un rayo de sol.
_Si te vence el sueño,
el pájaro cantará más alto,
más tiempo y vigilará tu sueño_.

_ya no hay nada que temer_, alondra cansada


1 comentario:

Ricardo Mazzoccone dijo...

Muchas gracias Isaías.
Fuerte abrazo.