lunes, 1 de febrero de 2016

Poesía de Amores y Desamores (1)




Imagen del archivo de Carlos Gonzalez 


Versos de Ricardo Jesús Mejías: 
Si tembláramos como dos figuras transparentes
ante el sismo que producen los amantes
si su luz nos penetrara
si nos invadiera el crujido de sus huesos
si tendiéramos un puente entre los puntos suspensivos
si uniéramos nuestras dos bocas y nuestros dos silencios
si fuéramos amantes
tan solo una vez.

AGUAS ADENTRO (Sara Medina López)
Más noche
es la noche
cuando en tu luna
me hundo.

LOS UNIVERSOS DE LA PASIÓN 
(Orlando Flores Menessini)
Peregrinos y olvidados
se oyen silencios
que caminan en la lejanía del bosque
El arroyo es otro que canta
en tus labios de amapola
vuelven pisadas de luz sobre la arena
la pradera es rosada
de manzanas, peras y duraznos
un león bebe sueños
en tus cabellos y es el mar
hoy es ayer y mañana
nuestro refugio son las nubes del atardecer
y el amor lo cubre todo
afuera la batalla del mundo
continúa arrastrando sus cadenas de locura.

Imagen en el archivo de Bajo un mismo sol

Versos de Juvenal Hernández
Me pides que bese y te beso
y en el beso que te entrego
¿sabes qué siento?
que mi ilusión toma la forma de tu cuerpo,
que mis manos se hacen viajeras 
en los caminos de tu carne
y que mis dedos se quedan
en el sedal de tu pelo
que mi pasión se agiganta
en la rosa abierta de tus labios,         
que hay fiebre de amor en la punta del pezón
y anhelos de mujer en el abrazo de entrega. 


Imagen del archivo de Maritza Torres Cedeño


VOY AMORIMURIENDO (Oswaldo Acevedo)
Voy amorimuriendo de un sueño tan
largo como tu pelo de rosas amarillas

En el cielo que te nombro
te hago dócil recuerdo
pájaramente-
I-cara-mente
El carácter enfermizo del amor
se hace vuelo
Realidad que se parte en reflejos,
augurios o señales.
es el frío de tu mirada,
el olvido, la ascensión.

MIRADA DE BARCOS (Duglas Moreno)
                                                         Sabes bien que es para ti

El azar de estas noches,
presagia
esa mirada de barcos,
aquel infinito hallazgo,
un horizonte vertical ante mis ojos.
No puedo:
nombrar este misterio,
viéndote en el vacío,
en la levedad de los mediodías,
en la premonición de toda palabra.


OCEÁNICA (Miriam Rodríguez)
Para ti soy oceánica
extraña
desconcertante
Llevo en los cabellos
olor a septiembre
Tenemos prisa
por vaciar las copas
de este mar.


Y SI ENCUENTRO (Ernesto Reyes)
Y  si encuentro pronto
dónde dejar mis huesos,
y si por fin
abrazo la nada,
si acaba la palabra
si acaba el amor
si acaban los libros
si acaban los amigos
si de pronto es de noche para siempre
si soy sólo un punto oscuro
en la memoria de alguien.

Quién habrá de cuidar los besos,
amor, que nunca pude darte.


Imagen del archivo de Yenny Morales 


¡TENERME, TENERME TODA! (María Calcaño)
Tenerme
es algo más que este clima de noches blancas,
flotando en mi alegre vestidura.
Tener mis brazos cargados de leyendas
de cauces misteriosos, de islas
y de niños errantes que me piden el pecho.
Y tener todos mis momentos
los que elevados en gritos
hicieron de mi carne su tejido.
Y esta pincelada de lunas nuevas
que bajo los hombres
tiene el propio sabor de la vida
¡Tenerme, tenerme toda!
Aún para las dulces siegas
mi vientre está elevado…
¡Ay!, que soy solo esto:
tierra pegada a la tierra,
cielo que me circunda, y me huye, y me alumbra.
Escalerilla de niños
casa de azúcar…

ya no te gustaría otra mujer.


11 (Carlos Noguera)
Si tu amada enloquece
eres el sanatorio donde ella pasea,
envuelta en trajes blancos, despeinada.
Si resuelve amarte,
eres la habitación,
la ventana por donde penetra el sol
y el lecho donde te abraza.



CIÉNAGA NUBLADA (Celeste Luz)
Estallido de sombras que besan el olvido,
y el eco altisonante de un amor hecho aguas.
Una fe que desborda a un corazón herido;
un puente que se hiende profundo en mis enaguas.

La inconstancia navega los días florecidos
entre el manglar perdido porque su sed no abreva,
con las mansas pupilas como ríos crecidos,
o como grandes olas, en piélago de leva.

Se pierden los bastiones de aquel sentir bonito,
que dio brillo y color a una vida repleta
de tantas bendiciones, pero un día infinito
se vieron transformadas en neblina espoleta.

Serpenteando en la brisa con mar embravecido
de un pecho que abrigaba una esperanza incierta,
llegó la desazón, como el cóndor perdido
cuando su majestad rescinde, leve, yerta.

La ciénaga en tinieblas donde el amor fracasa,
es un lugar de simas muy profundas y oscuras;
cuando llegues a ella, no te sientas en casa,
procura superarla; traspón sus cerraduras.

El dolor que se cierne en mieles del engaño,
es la dura ponzoña que su veneno inflige.
No sufras más, porque aunque no es tu año;
te ha dado nueva opción: desde tu fe, elige.

Cambia todo el dolor, por lo que has aprendido,
levántate de nuevo, agradece y ponte firme
la vida es un regalo, pues nada está perdido,
y mientras respiremos, que la fe nos reafirme.


Imagen en el archivo de Germán Pérez

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