sábado, 2 de abril de 2011

LA VIRGEN DEL CARMEN: RESEÑAS, ORACIONES, CANTOS Y POEMAS


(Tradiciones orales recopiladas por Isaías Medina López)
Pocas figuras femeninas han despertado el fervor religioso del hombre como el de la Virgen del Carmen. Tras casi tres mil años de fe  su veneración se incrementa en todos los rincones del mundo. Su nombre y, el del escapulario que le simboliza, inspira numerosas leyendas, poemas, oraciones y cantos, sobre todo entre los más humildes, aquellos que han estado al borde de la desesperación.
La tradición de la Virgen del Carmen o “Virgen María del Monte Carmelo”, es la forma más antigua de adoración mariana. Carmen significa fértil y/o fertilidad, también jardín o campiña florida, pero como veremos más adelante es infinito su poder para librar al hombre de la opresión y el castigo.
El inicio de su veneración se remonta al anuncio del profeta Elías (nueve siglos antes de Cristo), ante la sequía de tres años que azotaba al pueblo de Israel, como castigo por olvidar sus deberes hacia Dios. En el Libro 1 Reyes (41) del Antiguo Testamento se cuenta que “Elías subió a lo alto del Monte Carmelo y, arrodillándose en el suelo se inclinó hasta poner la cara entre las rodillas”. En la séptima reverencia del profeta, su criado le cuenta: “Allá, subiendo del mar se ve una nubecita blanca del tamaño de una mano”. Elías, pleno de fe, le replica que: “enganche su carro y se vaya cuanto antes que se lo impida la lluvia”. Entonces la nubecita azul y blanca se posa sobre el Monte Carmelo, y arroja, milagrosamente, una gran cantidad de lluvia, librando a todos de morir de sed. Los sacerdotes interpretaron que, además de ese milagro se anunciaba a la “Virgen de las Nubes” o “María”, madre de Jesús. Por ello, el blanco y el azul son los colores marianos. Y esta adoración implicaba una condición ecológica y de permanencia comunitaria.
Luego, los seguidores de Elías, durante sus largos días de oración, abrieron numerosas grutas en ese monte,  habitándolas como “monjes carmelitas”, ahora una orden católica. Posteriormente, en el siglo XI, los musulmanes dominan ese lugar, esclavizando a los carmelitas y les desnudan, dejándoles, apenas una estola o pequeño babero guardapolvo que usaban esos sacerdotes ermitaños sobre sus ropas.
Tras mucho sufriy  y por la mediación divina de la Virgen de los carmelos, o del Carmen, los monjes logran escapar en pequeñas naves que forjaron de forma milagrosa, un día 16 de julio. Durante su esclavitud, todas las noches se juntaban para rezar, frotando las amarras de sus baberos guardapolvos hasta convertirlos en cordones. Al llegar a las costas de Italia y propagar su fe les bordaron imágenes del Sagrado Corazón y de la Virgen, para significar, por partida doble su liberación del sufrimiento y en pago de devoción. Así surgen los primeros “escapularios”.
El término escapulario proviene del griego skaph- y del latín escapula; armadura o escudo que cubría por delante y por detrás. Cuando los monjes carmelitas acudían a los campos de batalla, se les preguntaba por qué no portaban armaduras protectoras  como los demás y ellos respondían que su escápulo (escudo) o "escapulario"  eran esos dos cordones con las dos estampas, y que estaban bajo el manto protector de su patrona. 
Ese culto en Venezuela tiene ecos ancestrales y patrióticos. Es un hecho comprobable que los llaneros enfrentados al imperio español, tampoco exhibían armaduras y que, como variante, portaban escapularios de la Virgen del Carmen, amarrados a sus lanzas, puñales y machetes, denominados “contras”. Acorde a esa protección se toma a la Virgen del Carmen como patrona de las Fuerzas Armadas de Venezuela, organismo que desciende de esa humilde y heroica raza de hombres y mujeres llenos de fe y coraje.
Esta verídica acción se acota en importantes libros de historia, novelas, cuentos, leyendas, corríos y coplas. En “Escenas rústicas en Sur América o la vida en los Llanos de Venezuela”, de 1861, escrito por Ramón Páez, se relata que la fe en esos escapularios era tal, que esos valientes podían acometer las más grandes hazañas como si fuese una rutina y que, de no mediar ese elemento de fe, su valentía sería una “loca temeridad”.
El escapulario llanero, según Ramón Páez, consiste en “oraciones cuidadosamente conservadas en saquitos de cuero y colgado del rosario que llevan al cuello” (p. 58). Así mismo afirma que son “oraciones extravagantes”, ya que muchas de ellas eran pequeños poemas que anotaban con suma fe: “y parece como si su misma oscuridad sea lo que más valor tienen para ellos”. Por ejemplo la siguiente:

Soy nacido de una nube
y por eso soy bendito
el escapulario me lleva
donde vaya Jesucristo.

Para José Daniel Suárez Hermoso no es de menor importancia el "encargo" que se hace a la Virgen para que medie su protección a un recién nacido; por eso muchas madres bautizan como Carmen o Carmelo a sus descendientes. Esta invocación se nutre con un ritual muy sencillo y a la vez muy profundo: se toma una vela blanca o un velón lavado con agua bendita, se le escribe una invocación, se cubre con miel o azúcar y repite lo escrito mientras la enciende. Una invocación es esta:

Que lleva tu nombre
y es mi preferida
no la desampares
mi Madre Querida.


Dicha protección no se limita a enfrentamientos con otros humanos; abarca el reto a poderes del más allá. En el corrío El entierro del Troncón de Eligio Alvarado, se cuenta sobre un peón  que ante el acoso de un cruel fantasma e impulsado por su escapulario reacciona así:

Se puso a pensar un rato

porque miedo no le dio,
y ay, no le dio
y él sacó su escapulario
y luego se persignó
y sin pensarlo dos veces
al muerto le preguntó
para sacarlo de pena
ahí cómo es que viene yo

En el corrío El Caporal y el espanto de Héctor Paúl Venegas, un caporal reta a una figura maléfica, igualmente amparado por el escapulario y la Virgen del Carmen, de esta manera: 



A mí no me asustan sombras
ni con luces me acobardo,
yo soy como Florentino,
que le dio paliza al Diablo,
traigo a la Virgen del Carmen
prendida a mi escapulario.


También un campesino derrota al terrible Hachador Perdido (leyenda de Hipólito Arrieta y Jenny Tatiana Colmenares), diciéndole: 

No creas que me asustaste
con tu tenebrosa voz,
cargo la Virgen del Carmen
y la palabra de Dios.

La absoluta fe en el poder del escapulario y en la Virgen del Carmen son parte del imaginario llanero. El campesino posee un escapulario, que él mismo elabora o hace elaborar por algún devoto reconocido. Esa prenda es sagrada y nadie más que su dueño lo toca o su poder acaba, igual ocurre si el creyente obra de mala acción, para recuperar su poder, el creyente debe mostrar  su arrepentimiento, mediante el canto o la repetición de siete salves, como lo hizo Elías. Veamos esta estrofa del maestro Evangelisto Hermoso:
Delante este altar
donde estoy cantando
y en ti adorando
la Virgen del Carmen
y le pido al cielo
muy arrepentido
triste y afligido
a tus pies me allego.

Según la religiosidad popular llanera, el 24 de junio de 1821, el poderoso San Juan, por estar celebrando su día y la victoria en la Batalla de Carabobo, se “amarró” una tremenda borrachera y quedó preso, luego, la Virgen en su día el 16 de julio, lo libera llevándoselo con ella, sano y sobrio. En otra versión San Juan está secuestrado por unos parranderos que lo obligan a beber y bailar con ellos obligado por sus captores, pero, la Virgen del Carmen, conmovida por tantos excesos, lo libera de tal gente bohemia un 16 de julio.
Según la tradición quien crea que San Juan estaba preso por beber demasiado el 24 de junio, no probaba licor desde esa fecha hasta el 16 de julio. Si pensaba que San Juan estaba “amarrado” por los parranderos debía “parar” la ingesta alcohólica el Día de Carmen, sin tomar ni gota de alcohol hasta el 29 de agosto, fecha en la que se conmemora el “Martirio de San Juan”.
El efecto no es una simpleza. Los practicantes sostienen que así se renuevan las fuerzas para el canto, la música,  o cualquier manifestación del arte popular, con la intermediación divina de la Virgen del Carmen, siendo valida esa bendición hasta el Día de la Cruz de Mayo (3 de mayo) cuando se reinicia el ritual, año tras año, en un ciclo interminable, a la cual se ata el artista creyente, cerrándolo el día de su liberación de este valle de lágrimas.
El maestro de tradiciones orales Freddy Sosa, indica que la ceremonia de "La Liberación de San Juan", se debe primero hacerle el altar a la Virgen del Carmen, su imagen se coloca en el centro y permanece rodeada de otros santos, así mismo, se le ofrendan velas, frutas y flores en abundancia. Ante la Virgen las cofradías hacen desfilar sus agrupaciones con cantos, repiques de tambor y otros instrumentos como señal de reverencia. Luego para poder retirarse los capitanes de las cofradías deben rendir ante el altar las banderas de su agrupación, para que ella bendiga a toda la agrupación y cada integrante. El año pasado, al efectuarse dicha ceremonia,  escuchamos estos versos que un estudiante agradecido le declamara  a la Virgen del Carmen con sumo fervor y que al parecer ha estado en su familia por varias generaciones:

Virgen del Carmen Bendita
Virgen de la Nube Real
que por el mal que me quitas
me arrodillo en este altar
Virgen de gracia infinita
Virgen que vengo a ensalzar
Virgen del Carmen Bendita
Virgen de la Nube Real.

Otros motivos de alta significación lo constituyen las suplicas que se hacen, mediante novenas y velorios, a la Virgen del Carmen, en pos de la fertilidad femenina, por ser una señal anunciadora del nacimiento de la madre de Cristo, le siguen en preferencia encargarle la salud de un recién nacido. Tratemos de prestar mucha atención a este poema titulado RUEGO, del gran poeta del estado Monagas Ramón Gamboa Marcano (recopilado por Domingo Rogelio León y Rudy Mostacero), en el que se le solicita a la Virgen del Carmen la bondad de la lluvia para regar los sembradíos, en medio de sentidos versos llenos de profundo afecto:
Sacratísima Señora,
Virgen del Carmen divina,
no sumerjas en la ruina
a la plebe que te adora;
pon tu mano protectora
sobre la arcana región;
fertiliza la estación,
haz que el agua se deslice,
ve que hay tantos infelices
rezando con devoción.

Madre de lo celestial,
sagrada naturaleza,
pon término a la tristeza,
con la lluvia torrencial
no abandones lo terral,
alivia tantos clamores;
de la fronda sus verdores
no se muestran orgullosos;
afligidos y penosos
están los agricultores.

Virgen del Carmen preciosa
de tu poder satisfecha,
protege nuestra cosecha
con tu influencia gloriosa;
Madre misericordiosa
calma, calma los dolores,
disipa crueles rigores;
dile al sol en lontananza
que muere toda esperanza
al relucir sus fulgores.

En fin, imagen querida,
recuerda nuestras querellas;
si bajo un cielo de estrellas
está tu poder dormido;
en enjambre dolorido
espera tu salvación,
que sin mucha dilación
nos traerá diligente,
al lucir en Occidente
la estrella de la oración.


La Virgen del Carmen es una fuerza que nos libra del sufrimiento. Con su manto, los cordones e imágenes de su escapulario, los creyentes de todo el mundo nos amarramos a ella y su protección al mismo tiempo que nos liberamos de la esclavitud del dolor corporal y espiritual.
Como despedida, con la mayor gratitud por su tiempo, le dejamos esta oración para usted y su familia, estas tres oraciones, solo recuerde que debe hacerlo por siete ocasiones consecutivas, tal como lo enseñara, postrado, el profeta Elías, que deben ser acompañadas, preferiblemente, de un Padre Nuestro:

ORACIÓN A LA VIRGEN DEL CARMEN (Súplica para tiempos difíciles)

"Tengo mil dificultades: ayúdame.
De los enemigos del alma: sálvame.
En mis desaciertos: ilumíname.
En mis dudas y penas: confórtame.
En mis enfermedades: fortaléceme.
Cuando me desprecien: anímame.
En las tentaciones: defiéndeme.
En horas difíciles: consuélame.
Con tu corazón maternal: ámame.
Con tu inmenso poder: protégeme.
Y en tus brazos al expirar: recíbeme.
Virgen del Carmen, ruega por nosotros. Amén."

ROGATORIO A LA VIRGEN DEL ESCAPULARIO

Mi poderosa señora,
que al lado de Jesús estás,
bendita por siempre seas,
por toda la eternidad,
baja tu santa mirada
y libérame del mal
que este tu humilde siervo
Con fervor te pagará.
Ayúdame por favor
que no te arrepentirás
desde ahora y para siempre
mi escapulario serás.

7 comentarios:

Meche dijo...

Excelente entrada!!! Muy bonita y completa, felicitaciones

odalis diaz orta dijo...

Celebrar el dia del carmen es una actividad especialmente bella lo celebre junto a mis companeros del servicio comunitario y el profesor Isaias Medina..y otros poetas...
Odalis Diaz Tinaco..

marlis benaventes dijo...

La virgen del Carmen es una veneracion y adoracion muy antiga su tradicion es milenaria y ocupa distintos paises y continentes del mundo...

Marlis Benavente
Tinaquillo

melio adames dijo...

La virgen del Carme o virgen de las nuves o maria madre de jesus esta es una histora y tradicion que se celebra cada años con sus seguidores o creyentes de sus milagros
Melio Adames
tinaquillolsti

argenis jose martinez figueredo dijo...

Me parece bien toda la historia de la Vìrgen Marìa, en este caso como La Vìngen del Carmen el cual le rinden culto en diferentes pueblos de venezuela y demàs pasies. Existe mucha gente que tiene Fe y le piden y ofrecen promesas a esta santa, para que los ayudes y los bendiga en todo momento. Estan muy buenos los cantos y bailes que le hacen.

angel herrera dijo...

Esta es una celebración muy completa lo cual le rinden culto en diferentes países, hay mucha gente que asisten ah su celebración cada año; le piden le tienen fé a sus milagros.
Ángel herrera estudiante de deporte San Carlos.

yudy montilla dijo...

Como devota y creo fielmente en la Virgen del Carmen, es grato saber que nuestro pueblo la venera y que celebra su dia con entusiasmo, fervor, alegra y felicidad poniendo sus manos sus bendiciones, ayudas espirituales, sanaciones. Y que ya es una tradicion cultural y religiosa de nuestro pais.

Yudy Montilla
quimica, Unellez san carlos - cojedes.