TRAMPA DOBLE poemario de Isaías Medina López (selección poética)

(Carátula de la edición de la Universidad de Carabobo, 1992)


(Carátula de la edición de la Universidad de Los Andes, 1984)

Nota del editor: Este poemario fue galardonado con el Premio de literatura “Simón Bolívar”, en la mención Poesía. Federación de Centros Universitarios, Universidad de Los Andes, Mérida, 1983. Jurados: Orlando Flores Menessini, José Barroeta y Eddy Rafael Pérez. Posteriormente, también obtuvo el Premio Municipal de Literatura “Manuel Díaz Rodríguez”. Concejo Municipal de Petare, Caracas, 1983. Jurados: Eli Galindo, Luis Sutherland y Víctor Valera Mora.




Si la poesía no nace espontáneamente como la hoja del árbol, es mejor que no nazca de ningún modo.

Jhon Keats



POEMA DE CAZA

Inmune a la fábula del cálculo

el leopardo ha huido de nuestras armas

quiebra algunas ramas

ante la insistencia sensual de los acacios


No es por nosotros su forzada carrera

Allá a un costado vidrioso

que descorazona nuestros sabuesos

él esperará inalterable la luna

Presintiendo ansiedades que emanan de las sombras

surgirá su terrible hermosura

en todos los flancos de la muerte

como un anillo flotando

en la desmedida geometría del silencio

y así nos hará

víctimas inevitables de su encanto.




EL ENCANTO AGUARDA EN LOS ALMENDROS

El encanto aguarda en los almendros

No hay tarde para la apariencia

Sobre los muebles ruedan algunas hojas

tilos secos de adivinanzas

el sitio dejados por los jarrones se colma de naipes


En la tienda del patio

quedé habituado al pastoreo secreto de las ánimas

A sentir

como la soledad

detiene las puertas de la noche



PARECE CARGADO DE ATMÓSFERA

El velero reluciente de un seno

hace varias señas retrasadas

que se mueven en la rabia

Parece cargado de atmósfera

pero es únicamente la ira de ser un seno

Un globo tibio pesado y silencioso

A veces dormido

comienza a mostrar su boca

que salta a besar una palabra

y él se sorprende

y no es él tras días enteros

ni el motivo lo inoportuno

ni su imán torrente


Se disfraza de baraja

sin que nadie lo sepa

se estrecha durante horas

al labio elegido en loco azar




AL SENTIDO PERDIDO DE LA LLUVIA

Estoy vinculado al rayo

cuando abre su silencio

al rasgo primitivo de toda madera en tormenta

al latido derramado nervioso del agua

al sentido perdido de la lluvia


Madre lluvia

Madre lluvia con tus músicos de asombro

Tú la de los ríos fijados a los astros


Mis brazos sostienen lienzos como paraguas

pero siempre un juramento

una torpe firmeza

nos salva de hablar en lugar de la lluvia


Diagramo una isla

la coloco a mi guitarra

en ella encierro el llamado de mi Eurídice

y su murmullo de aguacero


Una vez enfrentada la lluvia

olvidamos el poema que dejamos de escribir




ALZABA LA MANO TOCANDO LOS HILOS DEL SUEÑO

Alzaba la mano tocando los hilos del sueño

Persistía la seguridad acústica

emanada de la taberna

“apenas la piel le sirve al alma”

comenzamos a repetir

Aquello era idea de mi hermano

me declaró vencedor

lanzó entre los resplandores mis dados

–había perdido algo de fuerza

de cabello después del entierro-


Tocó a todos en el hombro

con el puro roce de lo extraviado

Nosotros

sentados frente a nuestras cervezas

de nuevo volvimos a fantasear con la muerte.




POÉTICA


La literatura es noticia que nunca deja de ser noticia

Ezra Pound
Me ha molestado

el nombre de soldado que debo llevar

el pájaro nunca visto

la confidencia de los aceros luminosos entre sí

Ese pulso de cada eslabón de la cadena

y por encima de todo este poema falso

cuidadosamente guardado

como las malas noticias




CABALLOS
A Carlos César Rodríguez Ferrara

Ser la nube o el caballo

en la flor repentina de su cuerpo

(Cuánta palabra hemos dicho

de la anatomía inútil que nos rodea)

Andar sus pasos

el escondite para mezclarse

entre los silbidos de los grandes domadores

trepados muy alto a su cuello

Ah, los grandes domadores ya lejanos

dando cabriolas entre los ancestros más hondos

y también los caballos se están quedando solos

tienen un silbido en la cabeza

un silbido de los antiguos domadores


Ser el caballo o el indiferente

equino gesto del tedio

puente inefable que lo sostiene

Hay urgencia en habitarle

sin piedad sacarnos del fondo

dos extremos más largos que la razón


Creer en su gracia de Caballo

trazo móvil de sus polos

Cabalgarle en la hora nerviosa de su fuerza

Tras él marcha la historia todavía

necia

imitándolo al negarnos la amargura.




EL CERRO

Otra vez el cerro pierde su tarde

persiguiendo fantasmas de la Biblia

Nuevamente es el sitio donde cae Moisés

imantado por las cometas

arrastra cabellos

de esos diablos aburridos sobre los maizales

Tenía que encontrarse esa loma maternal en la montaña

no en los senos santos de María

no en la orfandad que recién trajimos

La cabra, los animales muertos

regresaban a la ternura de los pastores montañeses

Moisés plantando cruces en los arbustos

los espanta por todos los caminos

Cómo harán para volver

Loma Maternal de la Montaña

La cabra, los animales vivos

sin la cabra, los animales muertos

tienen la costumbre de no sacrificarse jamás

de no tener familia igual que los profetas




LA FAMILIA

Danzar me ha resultado imposible

Pensar siquiera en un sofá de turbo cuerpo

Me resigno a mis viejos gallos de pelea

y a los trucos letales que expondrán en el combate

Ellas me reconocen echado en los rincones

afilando una navaja

una espuela de plata

se sitúan en el trance de las divinas personas

haciendo trampa a los inviernos

el círculo vicioso de tales intimidades

Cualquier silencio intencional

les torna tensas

ensayan gestos sonámbulos

en la capilla del traspatio

allí evocan pequeñas estampas de hombres

que levantaban la lepra de los impíos

Tienen años fingiendo esa ceguera


Su lucha es con otra vida

donde se han hecho

fieles enlaces de la inmortalidad




TOMA CON CALMA DE MECEDOR


A Simón Aguirre
Toma con calma de mecedor

la noche ampliada de enero a enero

y cae

encantado por la flauta africana

de la traslación del día

Apegado en disimular su triste empeño

aparenta una larga campanada

divisoria de las cosas

Lo somete la tierra que va descendiendo

dulce

mostrando severamente

lo vano de observar

la certeza insuficiente de la vida




CUENTO DE HADAS

Al adiós hicieron grandes aberturas

le sellaron madera negra y rubio mármol

Los alarifes

los maestros carpinteros ardorosos

los desnudos taxidermistas

los ingenieros protegidos de la nieve circundante

los viejos ayudantes de corvas espaldas

llenaban alforjas con cenizas

que dejan las bocas al estrecharse


Prometían rescatar al mundo

de toda distancia

someter las fuerzas del adiós

Han vivido desde entonces

el peso ruinoso de las despedidas

Sus propios ecos desmayan antes de tomar el andén

tontos

ilusionados

por culpa de unos amantes

que hablan de vivir felices para siempre




LAS MADRES

Las madres rescatan pájaros

de viejos manuales de pastelería

les fatigan hablándoles verbos extranjeros

Acosan ingeniosas

el pino expuesto en las alas

invisible que permite andar libre al corazón

en las luces más altas de la casa


Y la madre y el pájaro

van tomando un mismo tamaño

una misma figura

que desandamos retozando tras escondites del fuego


Se apropia de ellas su franqueza de ave

licor y cántaro

algarabía de tres lazos


Las madres

al tiempo de intercambiar tantas historias

desnudan al pájaro

y nos trasladan volando

al espíritu que nos comprime




DE MI ABUELO YA ANCIANO, A SU AMANTE, PENSANDO AL AFEITARSE

Yo le demuestro el valor incontable

de los amores agrandados

y ella insiste en su enfado superficial

actuando sopesadamente

para tener una ingenuidad desusada en estos tiempos

Yo he pensado

y ella no lo sospecha

que hacemos demasiados recorridos

para encontrarnos

que esas fábulas de pájaros y poetas

nos quedan un poco tediosas y distantes

Y ella en verdad

no puede llegar al despojo por una fórmula triste

por una combinación adecuada de besos

Y comienza a repetirme que un beso

es tan privado como el buen vino

y sólo dos pueden compartirlo

Debe tener razón cada vuelo

es una implicación caprichosa de la naturaleza

Bien pudiese creer mi ignorancia del tema

tanta práctica en hacerlo

me aleja de situar los ojos más allá

Claro, el problema no resuelto

sigue siendo los cuerpos que ya impregnados

que hacen otro esfuerzo

para poner de nuevo la irreflexión en marcha

y de cierto os digo

que ya eso es mucho más

que una simple bocanada de esperanza.



EXPLICACIÓN
Como casi todos los hombres de mi raza

hice al chamán mover el oráculo

mediante lo cual yo permanecería

inagotablemente rodeado de mujeres

Tal beneficio se ha sucedido

con ritmo de emociones que resume

mis siete vidas anteriores en la tierra

han llegado mujeres de distintos

y extraños trazos de belleza

recetadas desde toda América

Senos dulcísimos que tiernas madres

han ido hilvanando

con pociones mágicas y misteriosas

muslos perfectos

de pies perfectos y olores perfectos

dignos de la embriaguez

más honda del cuerpo

Yo he caído en esos extremos

A ellos debo la deformidad de mi aspecto

Mas apareció una niña que no sabía quedarse

que no tenía agua

en ningún sentido de la piel

y dijo

“no te levantes, el tiempo afuera es tan hermoso”

y dejó sobre la mesa

uno de sus senos múltiples

resistente y feroz al odio de las cosas


Hoy cuando sin ella

la protección del oráculo ha cesado

cuando me he propuesto

acuñar gestos muy arcaicos

el mínimo roce de temperatura

ocurrido en mis labios

me lleva a un profundo desdén por el destino.




SAN CARLOS, 1977
Prosigue el reino, ciudad de iglesias

Aquí descansó el Tirano Aguirre

rodeado de marañones

trajo sal de las costas a cambio de baratijas

anduvo las plazas

y su abierta desolación que sale entre las ropas

los escolares apedrearon sus caballos

pintaron a témpera sus botas aceradas

El intenso calor

le fue servido en vasos de doble fondo

quienes le escribían poemas

recordaban las recientes inquisiciones

el empeño de los hombres santos en el cielo

la madre aquella parió un niño

que él bendijo con su espada

Pero nos fue aburriendo su aliento medieval

sus cartas a un tal Quevedo enfermo de amor

Quevedo quien nunca supo de estas calles

con grandes cestos de basura

Y así el pueblo permaneció

asentado a la reversa de su alma.



GESTO DE ZAMURO

Simular sin fuerza es vano

Simular en el sucio invierno es inconfesable


Así está escrito con amor de profetas enemigos

voraces en sus cabellos que nos pertenecen


Simular eso sólo podía hacerlo mi padre

cuando regresaba de bañar los caballos


Yo agazapado entre las dunas

deseaba al ave sobre su hombro izquierdo

silenciosa

liviana y solemne

con su campante traje de enterrador




CIUDAD POSIBLE

Estas son las calles que me anudan al pasado

una hilera de tejados en extinción

haciendo reclamos indefinidos

De aquí partieron

las bodas primeras y recientes de mi familia

sólo yo he roto tal tradición

De aquí partieron

las bodas de los padres y abuelos de mis amigos

sólo yo he roto tal tradición

Nunca asistimos al tiempo de las opulencias

No presenciamos

los entierros de oro en los traspatios

Temblamos recordando

cuando aquellas voces llamaban en gracia lejana

con pálido tono de fantasmas

Nadie jugaba a los piratas

nadie se nombraba Morgan

ni tenía la barba roja

Yo pertenezco a estas casas

a las hechiceras vecinas

que nos gravitan sobre la ilusión

en medio de grandes rezos

Llevo años fingiendo otro amuleto

he servido de muerto

para el entierro de mis paisanos

llorado en iglesias ajenas

resucitado en ciudades de altos nubarrones

y luego llevado a casa velozmente

antes de que mis padres despertaran

Soy de estas brisas calurosas y su humedad

de tantas amantes inocentes y sentimentales

yo conocí sus violentas ternuras

ajeno a los consejos de Dios

y sus seguidores terrenales

Yo juré que nada de esto se sabría

(teníamos el santo y seña de los misterios)

Yo pertenezco a este barrio y sus aparecidos

también a la viuda con las piernas de plata

el Día de San Juan

Nací en estas casas de palmas benditas tras las puertas

en estas paredes reducidas a la nostalgia

Viví entre los fabuladores dormidos

en las prisiones de tan recio viento

quienes desde la ansiedad

me seden sus ojos planos

Ahora

nuestra fiera herencia de destierro sale a flote

y los pasos se van desandando

se hacen más inasibles

más semejantes a nada.



LAS CASAS DE AURORA

Llego a la aldea en mi tarde serpiente

La vieja tía sigue lamentándose

de su hija Manuela que marchó a Gomorra

y se convirtió en sal

ella nos sirve los dulces del recuerdo

Yo no ignoraba estas casas sobre los nísperos

Las mujeres hechizadas

sobre las plantas de nísperos

Pero jamás incendiamos la iglesia

el patio con los bancos parafinados

y los santos del jazmín

Tú a esa edad volabas y te creíamos una santa

tenías delgadas las piernas

extraviando en cualquier momento

nuestros juegos de béisbol

Habrías tenido tu traje de ángel

pero jamás incendiamos el templo

ni sus puertas invictas y oscuras

en cambio el cartero perdió su bicicleta

y una botella de ron

recuerdo ese amanecer

nos arrojaron del cinematógrafo por falta de dinero

hora allí venden oficios de otros mares

porque los mares de aquí

descansan en suaves colinas

llenas de árboles oceánicos e impregnados a Colón

Los negociantes del amor

entre olores a barro y silbatos de policías

con los sueños de la espera entran al bar de mi padre

Van despreocupados

aquí ya no le escriben a los muertos

Ese niño marcha en la calle

portando una espada y un escudo

armado con hojas de tabaco

se ve en su cara el esfuerzo perdido de los muertos

He sabido que nadie compra tus besos

que tu foto fue quemada en un cohete de pólvora

que ya no eres la mujer de oro y amables escorpiones

Distraigo el calor subiendo al tejado

en manos de mis hermanas

(Los desnudos mereyes hablan a nuestra espalda)

El lunes brilla entre nosotros todo vestido de oro


La ciudad

se ha perfeccionado con mi ausencia.