lunes, 24 de febrero de 2014

Tercera muestra de Poesía Indígena en Venezuela (Piaroa, Warao, Wayúu, Kariña, Pemón y Yukpa)

La inspiración poética también es imagen 

Sueños y esperanzas. Archivo de Alfonzo Giraldo

Imagen de belleza  indígena (archivo de Angello Jessmy) 

                              
Es un verdadero placer celebrar su visita a la tercera Muestra de Poesía Indígena en Venezuela, en la que participan distintos autores-compiladores, cuyas identidades y datos editoriales se acotan al final de esta entrega. 
Saludos. 
Isaías Medina López. 


Pacha Mae (1)
incendiada
moribunda
olvidada
con todo el dolor
sobre su piel
renace sobre sus propias cenizas
con el verde
de sus grandes ojos
una canción de amor
reverdece valles
y  montañas
despierta al hombre
y su lucero compañero
con la brisa ligera
de la mañana
con una lágrima por el planeta
abrazando
a la dulce madre tierra.

                                    
                                      *Poesía Piaroa (2)

DANZO CONTIGO, MERICA
Tu mano es como el fruto tierno
de la palma
Tu pie, como el copo del algodón
liviano y silencioso.
Tu aliento tiene el gusto
de la piña,
pero en tu boca no hay espinas.

Ven conmigo a la selva.
Ven con Mangüe.
Ven conmigo a la piedra
caliente del río.
En tus ojos habita la luna,
y en tus senos la miel.
Mi vida será dulce.

VOLVIÓ  EL HOMBRE BLANCO A LA CHOZA
Volvió el hombre blanco a la choza.
Sus ojos brillan en lo oscuro
como las escamas de un pez sobre el fuego.
Con sus largas manos
agarra el amuleto de Eguari.
Las flechas de Remie,
el guayuco de Qurimica,
la hamaca de Camó.

La niña llora al escuchar su voz de perro.
Entonces la madre la estrecha en su seno
y le dice: vete de aquí.


                                               *Poesía Warao (3)
ESTA VEZ LOS CARIBES
Esta vez los caribes,
¿Esta vez para dónde irán?
A la cumbre del alto cerro
los caribes esta vez irán.

Desde las islas de un mar lejano
“los cara rojas”
esta vez han llegado.

Buscando nuestra carne
para comérsela
frente a nosotros
ahora están legando.
Por el recodo del Motanaima,
rebosantes de alegría,
en este momento
ya llegaron los caribes
ya llegaron.

MIANA
Esto es lo que pienso
Que el pensamiento se aleje
Esta es mi joa, “terobarí”
Inofensiva
La hago mortífera
para causarte alegría
Te divierte y te regocija el cuerpo
constructor de muerte

Yo te daré alegría
Tú traes el terror
Por las noches cantas
con él los planes de la muerte
Yo te dejaré
trágate la comida y mastícala
Paséate en la oscuridad
alégrate y recuéstate salta
Con él estate callado
retoza y brinca
pero sobre todo con él vuelve a quedarte
quieto y descansa. 

                                                  *Poesía Wayúu (4)

LAS FLORES DE MI JARDÍN 
Si el viento libre
me pinta sin duda tu regreso
las flores de mi jardín
me recibirán con abundantes aromas

TIERRA MADRE
La madre tierra
con su cara sudorosa
amamanta los infantiles hongos.
Se empequeñece
el corazón de Dios si no sembramos.

LUNA DE LA LIBERTAD
Extraña esta primavera
acompañada por vientos lejanos.
Extraña esta voz conjurada
por el canto de los pájaros.
Extraña la sonrisa de los niños
esperando una luna
la luna de la libertad.

SONRISA DE LOS NIÑOS
Sigo viendo  la sonrisa de los niños
pintada sobre el rostro del joven sol;
sigo viendo los maizales del feliz agricultor.
Sigo viendo la insistencia del cerezo
por la llegada de la lluvia;
sigo viendo el amigo verdadero
regresar en forma de sudor
a través de los cabellos y sueños.
Y sigo viendo, sigo viendo la nostalgia de un
corazón enloquecido.

LOS HIJOS DE LA TIERRA
Ahora la luna alumbra el camino
¡Niña ven a mí¡
¿Sabes de donde somos?
¡Somos los hijos de la tierra¡
Dios en un principio
hizo llover el invierno sobre la tierra;
Aparecieron las plantas
aparecieron los pájaros
aparecieron los animales
aparecieron las personas
aparecieron las estrellas en el firmamento
aparecieron todas las cosas hermanadas.

                
                                            *Poesía kariña (5)

El amor es la flaqueza
que no puedo permitirme

Han incendiado mi casa
con mi gente adentro
los vi salir enloquecidos

Mi hija de dos años
Mi padre…

CHUMIRE
Barranco pleno
catedral del viento
farallón de cuatro y grava
arena en simún de tormenta
deslavando maderos
cuevas
donde duermen mis muertos.


“ALLÁ” DIJO LA LECHUZA OREJA
 “allá” y en el horizonte de nubes 
estiro su  cuello de hojas el alcornoque

 “Allá” graznó el loro real
y del humo del suelo
fue brotando el hombre
con piernas de venado
y alma de sombra


AREMI DE ESCUPIR AL HOMBRE DEL MAL
Mi odio te seguirá
escoltando tus pasos
será alambre de púas rasgando tu piel
garra tersa despellejándote  lenta  tenue
como brasa viva

No sentirás
mi aliento temblando en tu oreja
mi palabra flecha tinta de curare
cruzando invisible el aire hasta tu pecho

Mi odio
será tu almohada
con plumón de cascabel
te dormirás


AREMI DEL NO QUERER LA MUERTE
La boca llena de tierra
El cuerpo agusanado

Que no venga la muerte para mí, no
Que no me pierda en la tenebra, no

Digno de plumas y chagualas
Príncipe de guerra
Beberé Kashiri en el cráneo del invasor.


                                Poesía Pemón (6)

TAREN PARA SOBREVIVIR LA MUERTE 
DE LA MUJER AMADA
Amada mía, amada,
cómo olvidar tu brillo,
dame fuerzas
para soñar que aún estás conmigo.
Cómo olvidar el color de tu risa suave como lluvia sobre el caño,
cómo olvidar tu ropa revuelta
que se abrazaba tenue alrededor de tus muslos,
tu cuerpo andariego, pleno de soles y lunas,
tu acento de pájaro silvestre, 
tus pasos de jaguar,
tu sigilo de nube leve como un celaje en las tardes.
Evoco tus cabellos nocturnos,
suaves como alas de seda
de las doradas mariposas.
Con esas alas vuelas tú, amada,
con esas alas doradas y sedosas.
Vuela sobre la selva,
sobre las montañas sagradas,
vuela con alas de mariposa sobre los ríos interminables,
vuela con alas de colibrí brillante
sobre las grutas secretas
de las cumbres desconocidas,
mientras yo encuentro tu rostro
en las hojas y escucho tu acento en las piedras
que los niños lanzan al río,
y oigo tu risa en el salto de agua más cercano,
y siento de nuevo tu olor
entre las frutas escondidas del monte.

                      Fragmento de CANTO YUKPA (7)
Somos los Yukpa, somos los hermanos.
Vagamos por las intensas montañas,
nos llenamos de nuestros ríos
revoltosos y alegres
y asomamos entre el follaje nuestros ojos
brillantes como peces.
Nos bañamos en pozos profundos, transparentes,
pozos donde se hunden nuestras penas,
nuestro dolor por tantos hermanos muertos
bajo el negro polvo del carbón,
que mancilla la selva.
Hay que cruzar montañas florecidas
con flores que desde antes habitaban
el paraíso de los yukpas
para llegar aquí y subir cerro arriba
a las alturas de la sierra
donde la niebla espesa 
se detiene a conversar con las hojas.
Frutas de mis montañas te ofrezco,
yemas de mis ocultas sierras,
soy yukpa y hablo con los pájaros,
conozco el lenguaje del águila,
la voz de la serpiente en la hojarasca. 

Notas:
(1) El poema de Alcides Rivas fue transcrito de su libro Pacha Mae,  publicado en Caracas (2008) por el Fondo Editorial Ipasme.
(2) y (3) La Poesía Piaroa  y la Poesía Warao se transcribieron de Muestra Poética, cuya selección y algunas versiones fueron realizadas por los poetas Carlos Osorio, Reynaldo Pérez-So y Adhely Rivero, publicado en Valencia (1999) por la Universidad de Carabobo. 
(4) La Poesía Wayúu fue transcrita de Lenguaje del Sol de José Ángel Fernández Silva Wuliana,  publicado en Caracas (2006) por Monte Ávila Editores Latinoamericana. 
(5) La Poesía Kariña fue transcrita de Piel de Maraka de José Canache de La Rosa, publicado  en El Tigre (1993) por el Centro de Actividades Literarias de El Tigre. 
(6) y (7) La Poesía Pemón y la Poesía Yukpa fueron transcritas de El Chamán de los Cunaguaros. Viaje por el mundo indígena venezolano de Marisa Vanini de Gerulewicz, publicado en Caracas (2013),  por El perro y la rana.  



6 comentarios:

Enrique Carratalá dijo...

Una vez más, gracias por este acercamiento profundo a la poesía que tanta "tierra" traga y escupe.

María Gabriela León Hernández dijo...

Gracias por publicar estos poemas, son hermosos!!!!! Un abrazo.

adrys aular dijo...

Se podría decir que son buenos pero no todos logramos entender que quieren decir algunos poemas de estos, aunque algunos se basan casi que con la vida cotidiana del ser humano o simplemente para decirle al las mujeres de Venezuela lo hermosas que somos o para demostrarnos lo que significamos, hay otros que terminan con final abierto como para que nosotros descifremos como queremos que termine o para que simplemente nos pongamos a pensar en el porque de ese texto o esas lineas.

Gleiber Alvarez dijo...

Hay musicalidad, juego de imágenes, presencia de erotismo, deseo idílico y elementos propios de la naturaleza de las regiones llaneras y selváticas, así como figuras retoricas y alusiones que, con más sutileza, me atrevo a decir, pudieran haber logrado expresar el mensaje sin escribirlo. Del mismo modo, en algunas partes de esta breve antología poética, hay textos, como por ejemplo, la Poesía Kariña, cuyas imágenes, en su conjunto, al igual que las palabras, apelan a la mente del lector y crean campos semánticos. La elegía de la Pemón tiene imágenes bien trabajadas. Y el fragmento del Canto de Yukpa es un buen poema; empero, considero que si fuera omitido los signos ortográficos, el efecto hubiera sido diferente, así como las apreciaciones de los vicios de redacción que se están a simple vista.

Rubeysa Carolina Pedroza Isa dijo...

La poesía es una manera muy peculiar de expresar de alguna manera sentímientos que tenemos en nuestra mente tomando en cuenta el medio que nos rodea, el mensaje y la población aquien queremos dirijir como lo evidenciamos en cada una de estas poesías.

Gleiber Alvarez dijo...

Hay musicalidad, juego de imágenes, presencia de erotismo, deseo idílico y elementos propios de la naturaleza de las regiones llaneras y selváticas, así como figuras retoricas y alusiones que, con más sutileza, me atrevo a decir, pudieran haber logrado expresar el mensaje sin escribirlo. Del mismo modo, en algunas partes de esta breve antología poética, hay textos, como por ejemplo, la Poesía Kariña, cuyas imágenes, en su conjunto, al igual que las palabras, apelan a la mente del lector y crean campos semánticos. La elegía de la Pemón tiene imágenes bien trabajadas. Y el fragmento del Canto de Yukpa es un buen poema; empero, si fuera omitido los signos ortográficos, el efecto hubiera sido diferente, así como las apreciaciones de los vicios de redacción que están a simple vista.