sábado, 29 de agosto de 2020

César Seco. Poemas y relámpagos

 

Un nuevo saludo llanero al maestro César Seco. Imagen en el archivo de Barbuquejo





De La playa de los ciegos (Ediciones Imaginaria. 2014)


PLAYA

El único paisaje es aquí la respiración entrecortada de cuatro casas

que se alinean frente al mar.

Las sombras insisten con nudillos

de aire sobre los pomos.

En alguna parte hablan y nadie escucha

lo que las olas traen.

Alguien estuvo limpiando y dejó aciago

sudor en el piso.

Ese alguien ya no está.

El mar comenzó a hablar

de lo que el presentimiento trajo.

Comencé a leer lo que decía la lluvia.

Apilé los libros a la ventana.

La lluvia duró cuanto la noche duró.

La única costumbre que tuve fue conocerme.

Me quedé a vivir en los escombros.

 

 


BORRADOR

Este lugar ya no es

ni volverá a ser lo que era.

Entre esta gente, su grave honra

y sus alegres vicios, labré mi palabra

y penetró hasta donde le hubo sido dado.

Aquí por esta calle caminando llegó

mi primer verso desprovisto de ruido.

Una súbita luz lo acercó a mis ojos

sin significado alguno.

Locura pasaba a recoger a su pasajero.

Mi maleta de adjetivos y símiles

fue insuficiente al relámpago

que nubló mis pupilas.

Supe que aquello no era más

que el dolor fronterizo de mi nada.

Allá en aquella otra calle que borró el alud,

bajo la ruma asfixiante de las piedras,

la noche me sirvió su plato de estrellas

que supuse último antes de esto y no lo fue.

La poesía es vagabunda.

Encuentra siempre lugar en la voz de otro,

en su silencio.

 


·

BECKETT ENTRE ESCOMBROS

Ahora que el payaso se borra la risa

con su mano.

Ahora que el actor principal dice:

-Mi papel es la esencia de mi vida y,

ésta, quien soy una vez despojado

de la máscara.

El payaso ríe de la muerte y,

fría y brutal la carcajada que obtiene

por respuesta.

El actor prefiere no hacer su personaje

y lo que deja en escena es un grito mudo.

El payaso consuela al actor:

-Culpamos al diablo y él nos mira:

niño regañado por no aprender la lección-.

El actor ríe y se va poniendo serio

hasta sus facciones igualar

las del payaso que le espeta:

-Todo lo que ahora hiede es nuestro

vestuario enterrado bajo el lodo.

 


 

CASTILLETE 

Armando dispuso todo a manera

de bóveda astral.

Un bejuco fajado a su cintura

separaba cielo y tierra.

Tres niveles, un sótano, un solo acceso.

Su abuela lo construyo pensando

en un piano para sus manos,

y trinitarias sembradas alrededor.

Cada noche acudía desnudo

al farallón que ya no está.

Descendía como quien viene o va

a donde no se vuelve.

Su sangre de vino vertía en azogue.

Se miro atravesar la pared, salto,

abrazo a su mono y volvió a ser.

El casco de un toro escarbaba su cabeza.

La felpa de las muñecas,

la esperma vertida, el loro disecado,

la botella.

Lo que vino a dar aquí volvió por donde vino.

Tras la montaña el mar aguardo.

Su sombra la decapito la luz.

Nada dice que algo estuvo aquí.

 



                       Del poemario  NADIE y NINGUNO

 

NADIE

Volveré por esa calle donde nadie

me recuerda y todos me conocen.

Caminaré por esta otra donde me

ignoran y ninguno sabe nada de mí.

Atravesaré aquel callejón oscuro y

tal vez el ojo que me sigue sólo vea

la sombra que la escasa luz de ese

poste fija en la esquina pensando

a dónde ir. Estaré allí esperando

nada o esperando todo. Acaso sea

la calle contigua la que me lleve a

ese otro lugar distinto a donde iba

y no llegué. La vida no se detiene

a esperar a nadie. Sólo puede mirarme

de reojo mientras paso, pero no es

su ojo lo que anhelo, lo que persigo

es el olvido que no aparece mientras

sigo, aunque lo presienta caminando

adelante distraído o sospeche ya que

no existe porque no me ha visto.

 


 

PECADO

              "Hijitos míos estas cosas os escribo

              para que no pequéis..."

                                                         1 JUAN. 2.1


No es lo que nombra sino lo que hace.

Con el caminas de espalda y la flácida

campana colgante de tu garganta baila.

Paso candado y se encerró contigo y el

para hacer triza la ventana y lo que se

imputa a su inclinada aguja de reloj. Lo

que toca desangra en el limpio mantel

que te precias ahora esconder debajo.

<No es lo que comete sino lo que él no

evito> Rótulo que no es nube alrededor

del cuello sino el lazo y su cordón. Lo

que concediste a lo oscuro en el cuarto

que a tientas te llamo. La cortina que no

quisiste levantar para ver bien. El doble

cartón que puso para que no pasara por

una hendija el aire fresco que tuvo en el

venir advertirlo en su trama. Teniendo

la lucia bandeja del poder en las manos

las dio al lodo de ese incurso brillar, el

suyo, sin que dijese 'esto no es mío' por

que lo voy a tomar con todo del plato,

asir pocillo o copa, que se inviertan, tal

se dan vueltas cosas sin saber a quien

van arrastrar. No es su nombre sino su

rostro lo que lo hace reconocible, porte o

no mascarilla antiviral. La riqueza del que

peca es la huida del Rey, la espada: ser el

mismo su primer juez. El Enemigo es un

sobrado pecador desde el principio. No

es el hecho que le nombra sino el acto

de contristar el Corazón Mayor de quien

le mira esperando no venga con cuento.

Él te condona si te arrepientes de veras,

sin amago de religión, en la sola paz de

su intimidad. Dios sabe por qué esto va

y envuelve al que incurre y al que le niega

perdón. Solo que sabe es gema cuando

a un lado y otro de la mano está.

 


 

CALLES

                "Un poema es un espejo que camina

                 por una calle desconocida".

                                   Lawrence FERLINGHETTI


Esta viene por donde termina aquella.

La siguiente estuvo al inicio de otra y

la contigua es una prolongación de la

avenida cuando esto era el centro. Me

doy a internarme en sus vericuetos y

dar con sus escondrijos viejos. Soy

uno más, no el que ven entrar en aquel

edificio que se está borrando, lento.

Hablo en la caries del asfalto y en la

cicatriz de las aceras van resonando

mis huellas o, de súbito, las creo ver

aparecer en el polvillo que paciente

el hombrillo aloja riendo. Dibujo el

recorrido que pueda alcanzar lo que no

recuerdo. No hay lugar que no aviste y

guarde el día en que estemos solos, sin

mas Nadie en la cabeza que Ella inclinada

buscando monedas. Las calles, ovillo

que mis ojos desenhebran. Unas salen

por donde otras entran, trozos de papel

tras ese alguien que la brisa paso a paso

lleva. Algunas vienen solas. En la bruma

insospechada del sueño te encuentran.

Abriendo ventanas y cerrando puertas.

Las calles se devoran unas a otras.

Transeúntes de sí mismas se abrazan en

las esquinas. De callejones sin salida

vuelven al lugar a donde siempre llego.

Donde cada una desaparece delante de

mi vista.

 

 


SUEÑO

              "El sueño es el momento en el que

               el sabio y el loco que están dentro

               de nosotros se cuentan sus secretos".

                                               Marie-Paule BELLE


Nunca se escribe el sueño tal como se tuvo.

Lo que se cree fue sueño es lo que se escribe.

No hay sueño escrito en la medida del sueño.

Al despertar, el sueño es un resto de sombra.

De súbito se alumbra una esquina del sueño.

No es la calle esta la que borraba a oscuras.

Su penumbra viene a despertarnos untada

en paredes y alcanzada es por la claridad en

la página del día en que estamos. En vuelo

nos perdemos desnudos o una suave música

nos regresa a donde no sabemos. Era otra, o

está cerrada la habitación a donde íbamos

se ha ido o hay en demasía luz para distinguir

rostros y cuerpos familiares que se alejan y,

sus pasos, no dejan huellas. Lugar sin techo,

cueva sin piso debajo. Saltamos ese muro y

caemos en nada. O bien, la sombra de Uno

nos siguió o la de Otro nos estuvo esperando,

ahí donde no lo vemos y somos El, callado.

Un trozo olvidamos del inicio, y de lo que

pudo ser el final nada queda. Nunca estuvo.

¿Lo hubo para que digamos esto? El sueño

nos vuelve al lugar donde una vez fuimos

polvo rociado en la mesa extensa del cielo.

Nos apaga una vela al fondo nuestro.

 


 

ACTOR

            "El teatro es una ilusión y tratar de

          definirlo con palabras, es un fraude".

                                            Nacha Guevara

 

Ando sobre la piel del día en que

me espero sentado en la puerta

de la casa con el cuaderno abierto

en la página donde nada escribo.

Lo que ha de ocurrir sucederá en

un instante. Alguien que no soy

me ocupa y dice lo que no diría yo.

Llega y no puedo apartarme. Solo

escucha si hablo de él, si no lo

hago entiende que debe hacerlo

sin aguardar. Ya. Sabe que estuvo

ocurriendo. La escena ha de quedar

bien ante el ojo luminoso que nos

proyecta en la pared de un sueño.

Ahora. Una bala viniendo directa y

se aloja en mi antes de verme caer.

La puerta se va cerrando al mismo

tiempo que las nubes desaparecen.

Enseguida, en la ventana, recobra

su silueta. Estoy hablando de nada

a Nadie en ninguna parte. 


                            Otros textos de César Seco:

 

De la más reciente poesía falconiana (César Seco)

http://letrasllaneras.blogspot.com/2013/01/de-la-mas-reciente-poesia-falconiana.html

 

Vanguardia y Política en la Poesía Venezolana Contemporánea (César Seco)

http://letrasllaneras.blogspot.com/2012/10/vanguardia-y-politica-en-la-poesia.html

 

Poetas venezolanas en el Portal de César Seco (primera entrega)

http://letrasllaneras.blogspot.com/2020/08/poetas-venezolanas-en-el-portal-de.html

 

Poetas venezolanas en el portal de César Seco (segunda entrega)

http://letrasllaneras.blogspot.com/2020/08/poetas-venezolanas-en-el-portal-de_24.html

 

Poetas venezolanos en el portal de César Seco

http://letrasllaneras.blogspot.com/2020/08/poetas-venezolanos-en-el-portal-de.html

 

Muchas gracias por su visita 

Isaías Medina López (Coordinador)


martes, 25 de agosto de 2020

Arnaldo Jiménez. Poemas y notas

 

Felices  aquellos que protegen a nuestros niños. Saludos al maestro Arnaldo Jiménez


CABALLO DE ESCOBA


Mi primer caballo fue el palo de una escoba

y le puse casco de lata y un freno de poesía.

Orlando Araujo

estas calles son mías

yo las barrí con un caballo

el regreso de mi padre

no conseguía sus herraduras

me agarraba a las crines

de mi caballo de escoba

y una carrera de ausencia

recorría la casa

mi padre daba vueltas en el corral de las fotos

y pastaba la quietud de otras horas

mi caballo cabía en cualquier rincón

y pasaba la noche cansado de tanto aire

¿acaso mi padre soñaba con su jinete

y deseaba el calor de las aceras

para que fuesen guardando en los ojos

el mismo paisaje?

yo no fui su peso

montado en otro mar

su espalda miraba hacia la orilla

y no respondía a los tonos de mi voz

un día mi caballo de escoba

empequeñeció

y escuchó dentro de mí

el relincho de su propio agotamiento

así cabalgó hasta desvanecerse

en el sucio de adiós que mis palabras

dejan caer sobre esta hoja


 

POEMA

gastamos el tiempo

sin saber

*

que solo colamos

un charco de vapor

y luz

entre las manos

*

y la vida acaba

con la vida

 


PASAJEROS

el tiempo es engaño y certeza

los pasajeros

sólo

podemos ser tiempo

 

no es suficiente

habitar las páginas

de las reconciliaciones

 

las voces de la familia

acumulan las lejanías

 

nunca se pesca con la mirada

las escenas

que el alma retiene por dentro

 

alguien doblará

los trapos que dejan

los difuntos

 

en el muelle

despedimos los barcos

y los seres que hemos sido

se pierden para siempre

Las olas

 

templo el nailon del alma

para pescar la lejanía

que crece en mí

 

al final de mis ojos

siento que un barco

empequeñece

 

no duramos más

que esta danza dorada

sobre las aguas

 

las olas arrastran

por la arena

los nombres propios

 

y aprendemos a ser

los verbos del silencio

 

toda inmensidad culmina

en espuma

 


UNA SOMBRA MUY ESPESA

Estaba dentro; la oscuridad invadía todo el espacio. Algo palpitaba; sentía que por fuera pasaba una sombra muy espesa, no sé, una presencia que no lograba definir debido a la profundidad donde me encontraba. Hice un esfuerzo por subir, pero no me movía ni un centímetro. Estiraba mis manos y unos cordones me enredaban el entusiasmo y entonces me daba cuenta de que no podía realizar ningún movimiento. A mi alrededor había una especie de sábanas acolchadas y casi pegada a mis ojos estaba una puerta cruel y sellada, con un recuadro de vidrio en el centro. Yo estaba como una piedra: rígido y con los ojos abiertos, aunque sin mirar. ¿Dónde me encontraba? No lo podía saber. La oscuridad era densa, un estupor me embargaba, algo se apoderaba de mi cuerpo y lo sujetaba a la quietud. Cuando ya no podía aguantar un segundo más hundido en esa cosa que me sostenía, escuché aproximarse aquello que parecía ser una sombra muy espesa y, en pocos instantes, se abrió la puerta: dos brazos gigantescos se dirigieron hacia mí, tomaron los cordones y los halaron hacia arriba. Entonces sentí que mi cuerpo de madera comenzaba a moverse y pronto estuve lleno de vida sobre el escenario.

 


Para mi nieta Emma, del libro dedicado a ella: 20 Juguetes para Emma, celebrando sus 11 meses. Con todo cariño, SUABUELO.


LA LUNA DEL CUARTO

Es noble y respira el polvo de la paciencia. Un complejo mecanismo de retornos permite que su luz perdure y no se exilie hacia otras memorias. Todos sus rostros vienen del infinito, y conocen la resonancia de la puerta y todo el delirio que interroga a las ropas guardadas en el armario. A ninguna hora palidece su fábula de sombras, a ninguna hora expulsa su geometría a la intemperie. Oscila un reverso de colmena, un lugar fundado más allá de la deriva de las aguas. Allí su soledad es imposible. En el horizonte de la cama, detrás de las almohadas que detienen el azar, un pequeño sol se acuesta y no cierra su vigilia y proyecta sus trazos sobre ese vidrio del cielo que flota por el cuarto como un globo que persigue las huellas más ciertas de Dios.

 

 ·

JAMÁS:

Jamás veré belleza en un automóvil, jamás. jamás comprenderé que hay más complejidad y perfección en un edificio postmoderno que en un grano de arroz, una cucaracha, un gusano, una flor, una espiga..., jamás adularé las armas, ni a quienes las portan, jamás; jamás comprenderé las razones de las guerras ni admiraré a ningún militar que haya asesinado en el nombre de nada; jamás, jamás podré alegrarme por los triunfos individuales plenos de dólares en nombre del país, jamás podré soportar a los oradores de orden, jamás sentiré el calor de una sonrisa a través de los celulares, jamás; jamás aplaudiré a los que golpean y matan animales, jamás; jamás sentiré que chino y nacho me representan, jamás, jamás.

 


RUEDA DE PRENSA

El pasado miércoles tres de los corrientes el diablo convocó a una rueda de prensa en el salón de espejos y eventos múltiples llamado Realidad. Después del saludo y los agradecimientos de rigor, enumeró los motivos por los que había convocado a los representantes de los medios de comunicación universales, advirtiendo que, por razones de premura, no estaba obligado a dar más explicaciones:

1- Negó categóricamente poseer celdillas, cárceles o centros de reclusión para proteger o castigar a los presos políticos.

2- En el mismo orden de ideas, juró ante las Sagradas Escrituras no tener ninguna vinculación con los imperios que se han sucedido a lo largo de la historia del planeta.

3- Por supuesto, nada arde en el infierno. Las calderas nunca han existido.

4- Así mismo, demostró fehacientemente su fobia a las culebras y a los machos cabríos.

5- Bajo ningún motivo podría confirmar que su lugar de habitación sea una copia casi fiel de geografías extrañas vinculadas por abismos en círculos que crecen y decrecen.

6- Por último, anunció que en los próximos días introduciría en los tribunales competentes una demanda por difamación e injuria al autor de la Divina Comedia.

 A fecha cierta de su publicación.

 


Notas didácticas


MAESTROS EXTRAÑOS: LOS ALUMNOS: las mejores enseñanzas de nuestros alumnos se juega en el  lenguaje. Nosotros los docentes nos hacemos ecos de una transmisión del poder occidental que se basa en el desprestigio de las hablas. Es poder nos hace creer que existe una gradación en las lenguas, que hay palabras mal habladas y palabras bien habladas, por lo tanto, existe un arribar a lo culto, un llegar a ser culto y para ello están los grados que el sistema educativo contiene. Este es un problema de vieja data. Sarmiento y Andrés Bello se debatieron en este aspecto, el primero sostenía que el habla del pueblo es autónoma y habría que considerarla sin la comparación con el habla culta, que en esta comparación el conquistador seguía ejerciendo su poder. Andrés Bello consideraba que la tarea consistía en que ese pueblo entrara con la fuerza de su lenguaje en la gramática, y realizó ese esfuerzo descomunal para introducir la lengua indígena en ella, el resultado fue lo contrario delo que se propusieron, Sarmiento se atascó en sus propósitos y su obra resultó erudita y plena en el lenguaje del conquistador. Andrés Bello, imbuido de la mentalidad europea y tildado de academicista elaboró una gramática donde los vencidos tenían cabida. En fin, me interesa reseñar que ese debate se da ante nuestros ojos sin que nos demos cuenta, sin estar consciente de lo que estamos haciendo y hacer la salvedad de que es en el lenguaje donde se juega la relatividad de los dominios. Pensando que nuestra habla es una especie de fortín que resguarda nuestra identidad y es, en fin de cuentas, nuestra identidad misma, he publicado dos libros: Chismarangá y Orejada, libros que intentan pasar a la escritura las formas del habla y la eleva a la dignidad del registro. Nuestra habla no conoce las mayúsculas, el uso de estas letras en los nombres conlleva una nominación académica a aquello que se le escapa. No es que no tengamos nombres propios, es que  en esos nombres se juegan las mismas tramas y los mismos dramas, están inmersos en un tejido social que establece claras distinciones entre los tipos de historias que vivencian, por tanto, los nombre pertenecen a un colectivo y representan no a individuos sino a grupos de una clase social.

 Los alumnos llevan a las aulas toda la carga poética e histórica del habla. Una tonalidad que circula por los hogares y los barrios. La ele metida en palabras que antes se arrastraban, puelto, veldá, gueno, juimos, jue…, nos enseñan algo nuevo en el lenguaje. Al menos debemos preguntarnos si acaso estas palabras pierden belleza y significado al ser pronunciadas así.

 


DE TAL LECTURA TAL ESCUELA

Se evidencia el fracaso de la educación al fracasar la creación de estudiantes lectores. Para que esto suceda concurren muchos factores, pero en general el docente y el estudiante entran en un engranaje que tiene como finalidad reproducir un tipo de cultura acorde con las manipulaciones del sistema capitalista a través de la industria del entretenimiento y las arremetidas de la microelectrónica y las máquinas computarizadas. El perfil del graduando lo ha descrito Rafael Cadenas muy bien en su libro “En torno al lenguaje”: quiebre de la lengua materna, por tanto de la expresión, por tanto del pensamiento, pésima redacción, no se plantea problemas, no se hace preguntas, no piensa autónomamente. El perfil del graduando es una expresión del perfil del lector que se quiere conseguir y esto depende a su vez de la concepción de lectura que maneja la escuela.

¿Qué lector se ha venido obteniendo? ¿Qué concepción de lectura hemos venido manejando? Las respuestas a estas dos preguntas nos aclaran el tipo de educación que nos hemos dado y por extensión la manera de cómo se ha reproducido algunos rasgos de personalidad presentes en la cultura venezolana.

Todo lo anterior nos encamina a evaluar a la educación, sabiendo que al hacerlo evaluamos un tipo de cultura determinada.

 Debemos precisar lo que queremos. Es preciso comprender que no tenemos muchas opciones, que el sueño de un nuevo hombre se materializa en la escuela y en las comunidades y tiene que pasar necesariamente por la cultura del libro como bien público, del libro como herramienta de libertad, debe pasar por nuestra conversión en lectores ya que, cada vez más, somos seres históricos y el libro es en esencia el registro de nuestro paso por el tiempo y el espacio. Es imposible no ser seres para la escritura y la lectura, aunque se sea analfabeto.

La concepción de lectura que la escuela ha utilizado obedece a los siguientes parámetros presentes en los programas y reproducidos por los docentes en sus proyectos de trabajos pedagógicos:

1- La lectura entendida como un conjunto de habilidades y destrezas. Esto es válido también para la escritura. Lectura instrumental expresada en la decodificación a través de los métodos silábicos, fonéticos, global.

2- Este tipo de lectura no va más allá del texto escrito, no incluye la lectura simbólica, es decir aquella que puede encontrar múltiples significados y relaciones en el texto escrito.

3- Lectura tubular. Superficial hasta en el caso de la comprensión lectora. Cuando esta comprensión es exitosa no es profunda y no puede serlo porque el estudiante no ha sido ganado para la lectura y por tanto no ha ampliado su visión del mundo. Es una lectura que no genera preguntas sino que da las respuestas, no produce deseos de saber, imaginar, buscar.

4- Es una lectura que tiene por contexto psicológico el uso de la memoria. Esa es también su finalidad: enseñar a repetir un conocimiento o un conjunto de ellos.

5- Es una lectura que no se utiliza para potenciar el modo de conocer que ya el niño ha aprendido en su medio familiar y comunitario, sino que procura almacenar lo ya conocido, por tanto termina siendo extraña a las cualidades espontáneas del estudiante y éste la siente como opuesta a sus intereses.

6- La concepción de lector que subyace aquí es por la tanto la de un lector práctico, que escribe y lee para resolver problemas inmediatos y orientarse pragmáticamente en la sociedad.

7- La educación que acepta y reproduce esta concepción de lector y de lectura es así una educación “bancaria”, memorística, monótona, aburrida, superficial.

8- Si tomamos en cuenta lo antes dicho: la vinculación de la lectura con la escuela, nos percatamos que esta última se convierte en una especie de laboratorio donde se “fabrica” un modo de ser y por lo tanto un tipo cultural. La cultura que se reproduce en la escuela es la de la trampa, la del pragmatismo, el camuflaje, la del decorado. El ingenio radica en cómo resolver un problema sin hacer un esfuerzo auténtico.

¿Qué educación queremos? Una educación que revise la manera de cómo el ser humano conoce espontáneamente y no subestime a la niñez en sus capacidades de creación e investigación. Una educación que conciba a los estudiantes como seres creativos, capaces de producir sus propios conocimientos. Los maestros producen la creación de maestros de diferentes edades, un maestro es una persona que afirma y potencia las capacidades de lectura y las capacidades creativas, que estimula el espíritu de investigación, que genera un ambiente de alegría y de amistad propicio para la libertad de expresión; una persona que señala el camino y disfruta del paseo. Practica  una pedagogía que no está estructurada en torno a los saberes conocidos sino a aquellos que no se conocen y duermen en los estudiantes. Un saber que surge entre la unión de lo vivido con lo desconocido. Una educación que sirva para vivir mejor, más felices o más alegres.

 ¿Qué tipo de lectura es la más adecuada para que esa concepción de la educación pueda cumplirse consuetudinariamente en las aulas de clase? Una lectura libre, degustada, curiosa, lúdica; una lectura comprensiva de acuerdo a los esfuerzos y niveles de cada estudiante, una lectura que amplíe la visión del mundo, la lectura de la realidad tanto interna como externa, una lectura que ayude a pensar. La llamo lectura simbólica – comprensiva, (este vector imagínenlo como un vector de unión en doble dirección) ya que la lectura simbólica acarrea en sí misma la comprensión, la reflexión, la conversación enriquecedora y estimula el invento. Esta lectura aclara los límites de los valores morales y éticos tanto positivos como negativos y por tanto ayuda a afianzarlos en el ser humano; además contribuye a entender a otro nivel nuestra condición histórica al hacernos comprender que la fuerza y la sangre de la historia reside en el lenguaje y no tanto en la celebración del pasado. Este tipo de lectura activa los esquemas cognitivos y prepara el pensamiento para aprender a conocer o para seguir conociendo. No coarta la manera espontánea de cómo conocemos, volvámoslo a repetir: un esquema anterior se empalma a uno nuevo, algo que motiva la curiosidad o las ganas de conocerlo y genera un saber diferente o ampliado. Tampoco es indiferente al modo espontáneo de funcionamiento general de la psique: el modo simbólico de conocer y enfrentarse a la realidad.

 La lectura simbólica-comprensiva también afianza la inteligencia sensible y transforma al estudiante, es decir que se adapta mejor a la concepción clásica del aprendizaje entendido como cambio de conducta. La lectura es un proceso interactivo, transaccional, recursivo. Crea el círculo: vivencia-lector-escritor. La lectura es un proceso de comunicación. En este ensayo no nos cansaremos de repetir que tanto la escritura como la lectura son instrumentos para aprender a pensar y aprender a conocerse.

La lectura que proponemos está orientada hacia la madurez emocional e intelectual del individuo, única manera de sentar las bases para la formación de un colectivo consciente y seguro de su camino. Cuando hablamos de emocional lo hacemos en términos de la ayuda a la resolución de los problemas internos más acuciantes del ser humano, es por ello que la lectura simbólica-comprensiva debe aparecer desde primer grado, porque este tipo de lectura se dirige a las zonas consciente, preconsciente e inconsciente del ser humano. No es posible educar la conciencia sin tocar el inconsciente, la lectura simbólica es la más adecuada para llegar a ese fondo y trasfondo de nosotros mismos donde guardamos los más maravillosos seres tanto destructores como creadores, maestros salvadores y amigos, así como sombras engañadoras que nos hacen cometer errores que nos persiguen toda la vida.

 Este tipo de lectura que necesita otro tipo de escuela, tiene y debe nacer  dentro de la escuela tradicional que ya existe, aquí proponemos la elaboración de un guión de trabajo pedagógico que podría sustituir a los proyectos pedagógicos basados en el uso de la memoria y en la lectura tubular, o, en todo caso servirles de complemento, aunque siendo rigurosos, el programa no puede seguir hipertrofiado como está, es éste último el que debería ser apéndice de otro trabajo más abierto a lo esencial del ser humano.

 Por último queremos decir que este tipo de lectura y la escuela a ella correspondiente contribuiría a desmantelar la cultura de la trampa que poseemos, la otra cultura que ganaría espacio sería la de la afirmación, la de la autonomía de pensar, por tanto la de la seguridad de resolver los problemas contando con los propios esfuerzos, la cultura que incentiva la libertad de expresión y la vida cooperativa.



                                Otros textos de Arnaldo Jiménez:


Gracias por su visita. 

Isaías Medina López (Coordinador).