jueves, 22 de agosto de 2013

VIRGEN DE LAS MERCEDES (Poemas y fotografías)

Imagen en el archivo de Miguel Márquez


Altar de "Santos aparecidos", San Carlos Cojedes. con una imagen 
milagrosa de la Virgen de Las Mercedes (Archivo de Samuel Omar Sánchez)


Nuestra Señora de las Mercedes, también Virgen de la Merced o de la Misericordia,  goza de enorme culto en diferentes naciones, ciudades, villas y cofradías, desde 1.218, hace ya casi ocho siglos. 


Samuel Omar Sánchez y el custodio de la imagen: 
Andrés Urbano. 

Los poetas populares le nombran  “Patrona de los Prisioneros” y de “Protectora ante las catástrofes” que motivan los pecados del hombre y, por cuyo perdón, ella suplicó ante Jesús, postrada de rodillas. Bajo estas premisas traemos dos poemas tomados de los archivos del Instituto de Investigaciones Literarias de la Universidad  Central de Venezuela.  

LOS PECADORES

Los pecadores contristos  
a la vez se preguntaban
¿Quién quitaría de su sitio
las cadenas que llevaban?
¿Quién les pondría a cobijo
de una tormenta avisada?
Ya que el destino prolijo
a su fin los condenaba.

Los pecadores oyeron
con una grande alegría
que en el cielo descubrieron
a una doncella María
y de inmediato ofrecieron  
rendirse con pleitesía
allí fue que conocieron
a Mercedes, Madre Mía.


Un detalle de la imagen milagrosa de Nuestra Señora de Las Mercedes
 (archivo de Samuel Omar Sánchez)

Los pecadores dan cuenta
que aquello muy bello fue
mirar sin ninguna afrenta
cuando dijo al Supremo Juez
–Los cuidaré muy atenta
si me lo permite usted- 
y Dios le dijo: “Comienza,
ahora están a tu merced”.

Los pecadores, devotos,
estallan con mil placeres
diciendo: “Yo la conozco;
oh, Virgen de las Mercedes”.
Todos se juntan de a poco;
hombres, niños y mujeres,
en mil lugares remotos,
ella despierta alborozo
entre millones de seres.

Los pecadores salvados
con regocijo y placer
tienen milagros guardados
como flores de vergel.
Con siglos de amor sagrado
tu nombre de pura miel
llevamos con gran cuidado:
oh, Virgen de la Merced.
  
Otro aspecto de la imagen milagrosa de Nuestra Señora de Las Mercedes
 (archivo de Samuel Omar Sánchez)

     SALVE
Bien puede madre y señora
Virgen Madre de Mercedes
y por tu divina gracia
vuestra piedad nos confieres.

Sálvanos nuestra señora
de esta terrible tormenta
que tus hijos te pedimos
como poderosa inmensa.

Qué dolor para una madre;
qué dolor y compasión
en ver que sus hijos piden
que les de la salvación.

Qué dolor para una madre
que la debe traspasar
en ver que sus hijos claman
y no los puede salvar.

Hincada delante de Dios
y más de trescientos santos 
las voces de las Mercedes
espiritaban más alto.

Y mi Dios le contestó
en alta soberanía:
“Voy a acabar con la tierra
siendo mañana tu día”.

Mercedes mirando esto
Mercedes se desmayó
San Pedro muy conmovido
en brazos la levantó.

Toma a merced esta bandera
y vela sobre la tierra
la tierra estará en silencio
el mal volverá a su centro.

Todo el que sea devoto
en ella ponga la fe.
Aquí se acaba la salve
de nuestra madre Mercedes.







1 comentario:

Lumy Quint dijo...

Aunque no soy devota de ninguna deidad, ni santo, debo reconocer que la virgen de las Mercedes es muy popular y que estos versos son muy bonitos en forma y contenido. Un abrazo.