domingo, 15 de julio de 2012

Poemas de Amor llanero y otros versos de la sabana

Imagen en el archivo de Santos Quiroga 


Poemas de Amor llanero y otros versos de la sabana
Ramón Villegas Izquiel 

EL SORTILEGIO
Con arcana sonrisa, amuleto
con que proteges tu oriental prestancia,
llegaste, i al entrar llenó la estancia
el magnetismo de gentil secreto.

Fue para mí alma sensitiva un reto
la breve inspiración de tu fragancia.
Es por ello que rindo a tu arrogancia
el clásico homenaje del soneto.

I activado mi mal de escribir versos
por el embrujo de tus labios tersos
i su rara sonrisa que requema.

Prescindir de la pluma me provoca
i en el mágico libro de tu boca
dejar en besos y mejor poema.


"Fue para mí alma sensitiva un reto
la breve inspiración de tu fragancia".
(Archivo de Endrina Muñoz)


VINO ERÓTICO
Esta noche tengo mucha sed de vino
 libarlo sensualmente me provoca,
cual refinado esteta florentino,
en el vaso delicado de tu boca.

Esta noche tengo mucha sed de vino,
pero quiero beberlo a sorbos plenos,
como triunfal i jocundo paladino,
en las copas rotundas de tus senos.

Esta noche tengo mucha sed de vino,
tanta que me abraso en las hogueras
de una fiebre que me lleva al desatino.

 La que sólo apagarme tú pudieras,
 no con el vaso ni las copas, sino
 con el ánfora total de tus caderas.


FANTASÍA DE MAR I LLANO
Por la influencia de tus ojos bucaneros
se enardece la intención i me convoca
al pillaje de los besos marineros
que navegan en la risa de tu boca.

Ya mi atávico centauro dese desboca,
cascos de espumas crines y luceros
por enlazarte en el tallo los llaneros
horizontes leves que tu mar evoca.

Esa hermosa afinidad de nuestros lares 
ha forjado en mis poéticos soñares
recurrente imagen de marinos trazos.

La sabana es como el mar i tú un velero 
que impulsado por el ritmo cabrillero,


viene  a fondear en la rada de mis labios.


JOSEFINA…FINA…FINA
                                      Ojos de noche serena,
                               mejillas de amanecer,
                               boca ardiente de sol bravo,
                               ojeras de atardecer.

                                Senos de mangos maduros
                               olorosos a mujer,
                               en talle de caña dulce
                               que tu andar hace mover
                               para goces de la brisa
                               i apetencias de mi ser.

                               Josefina… fina… fina,
                               Ai, quién fuera tu querer!

                                Semerucas de dulzura
                               con juguito de placer,
                               yo te diera, Josefina,
                               si quisieras guarecer
                               mis pobres besos realengos
                               que se me quieren perder,
                               al calor de tus ojeras
                               en un suave atardecer.
                               Jugo de tus mangos tiernos
                               me les dieras a beber
                               i el arrullo de tu talle
                               los hiciera enardecer
                               hasta que se consumieran
                               en tu boca rosicler…

                                     Josefina… fina… fina,
                               dime que soi tu querer…!


AMANECER POBLANO
Las casitas se arrebujan
entre sábanas de niebla,
tiritando con el frío
Sabanero que las hiela,
i en su largo bastidor
un tapiz de sombras leves,
con hebras de aurora rosa
el río, mañanero, teje.

      Con la brisa retozona
un rumor de hojas despiertas
corre en las calles del pueblo,
vacías i soñolientas.
El monte nos llena el pecho
con olor de savias nuevas
i la voluntad nos baña
la mañana en su agua fresca.

       Hilo impalpable de cantos
los gallos van recogiendo,
mientras claman por sus madres,
impacientes los becerros
i finas flautas entonan
entre el samán i el uvero
una tierna sonatina
despidiendo a los luceros.

   Un crepúsculo de almagre
en la humedad se disuelve
i pinceladas de luz
de la paleta de oriente,
que traspasan el cendal
de sereno que la envuelve,
a la Iglesia solitaria
le van dorando la frente.

 Las casas abren sus bocas
en perezosos bostezos
i el aliento que despiden
de chicos dicharacheros :
con sus gritos, con sus chistes
i sus baldes i sus perros,
hacen trizas el silencio
i el sueñito mañaneros.

       Pero, señera en la plaza,
como maestra del pueblo,
les muestra una chaguarama
con su índice verde i tieso
el centro de gravedad
de este claro día nuevo.
…………………………………
       Cuánta música, Samán…!
Cuántos arrullos, Uvero…!
En la nostalgia hoy les canta
- viejo turpial - mi recuerdo.


  GLOSA
Guayabita sabanera
seca ya por el verano,
fue tarde cuando llegué
sobre la flor de tus años. (Manuel Díaz Moronta)

Era una noche de enero
tu pelo con el rocío,
cuando tornabas del río
en el trajín mañanero.
Casi ni acordarme quiero
cuando por la vez primera,
por detrás de una tranquera
te probé con ansia loca:
dulce me quedó la boca,
GUAYABITA SABANERA.

Voi desenrollando, triste,
el ovillo del camino;
lo que de tu amor me vino
lo escondí cuando te fuiste.
Ni una lágrima me viste
al estrecharte la mano,
porque me han vuelto secano
tanta distancia i espera,
como laguna llanera
SECA YA POR EL VERANO.

Del horizonte remoto
donde la paja se azula,
de traje lo que modula
mi cuatro, de ti devoto.
Era el más preciado voto
que para ofrendarte hallé,
mas la copla desgarré
con una pena de niño
al ver que ante tu cariño
FUE TARDE CUANDO LLEGUÉ.

Morena, planta campera,
sin una flor de esperanza…
lo que la dicha no alcanza
con mi canta lo quisiera…!
Vivo en infinita espera,
como en verano los caños,
i por destinos huraños
en un volar sin sosiego,
mi verso es pájaro ciego
SOBRE LA FLOR DE TUS AÑOS.


                                      
A SAN CARLOS  DE AUSTRIA
 Detengo mi corcel junto al sendero
 que exorna tu serena gallardía,
 para rendirse, villa, en este día
 mi espada i mi blasón de caballero.

 Aguas del Tirgua i sal de Andalucía
 que trajo en sus alforjas el ibero,
 te otorgó el piadoso misionero
 para darte cristiana jerarquía.

 Empero, tu fervor republicano
 fue confirmado por la propia mano
 del genial taumaturgo caraqueño.

Ciudad de mi cariño i mi respeto,
brindo por tus mujeres mi soneto
i, en ellas, por mi fe de cojedeño.



12 comentarios:

orlando andrades dijo...

buenos poemas de ramon villegas izquiel muy buenos .. falicidades

Sasha Moncada dijo...

El libro de poesía llanera de Ramón Villegas Izquel, es un manifiesto o documento estético y expresivo del llano. Sentimos el sol y la sabana, el sudor del llanero y cada elemento que nos dibuja, en esencia, cada espacio de las llanuras. Isaías Medina López,
nos hace un pequeño esbozo de su obra, y de los estilos que maneja: “el poema en prosa; el soneto; la décima glosada; la copla sabanera; la copla castellana; el acróstico y el verso libre, en un abanico de interpretaciones que van desde lo infantil hasta lo erótico, junto al canto del ordeñador de ganado, pasando por el misterio y la evocación del padre, el arriero ausente.” Además, nos informa que el libro en mención es una antología que va desde 1946 hasta 1987. En sus textos el poeta nos muestra un panorama real del llano, adosado con la chispa o la llama de la poesía como un manto de versos donde nos identificamos inmediatamente.

Josnardo Ruiz dijo...

Es un documento donde expresa lo lindo de llano y sentimiento y sábado, en forma del “poema en prosa “ya que el canto del ordeñador del ganado, le da un ritmo erótico a la llanura del costumbre llanero, el poeta Ramón Villegas Izquiel la copla castellana, el acróstico y el verso libre de este hábil creador.

Francisco Aguiar dijo...

Ramón Villegas Izquiel es sin duda un referente de las letras cojedeñas. Su obra habla por si misma. Su obra muestra un canto que varía según el modo y la forma. . . a veces es el rostro de una mujer o la llanura infinita, a veces es una flor o el canto de las aves, a veces son las nubes o un camino solitario, a veces es la angustia de un pueblo sufriente, pero siempre, es el remanzo de paz que otorgan los ojos de la poesía.

YOSNEIDA TERAN AVILA dijo...

El poeta Ramón Villegas Izquiel, siempre toma en cuenta su lugar de origen. En este poema que dedicó al Baúl se puede apreciar. Ramón Villegas Izquiel tiene una poesía intimista ya que refleja las pequeñas cosas que hacen que la vida sea llevadera. Su poesía vivifica la llaneridad, nutre la llaneridad como un suave remanzo que corre sin fin hasta la eternidad.

kimberly Rivas dijo...

Éste poeta,se sumerge en las profundidades cautelosas de una pasión lujuriosa encantada si se puede decir,sus historias resumen de la vida, porque se asemejan a la vida cotidiana, en su libro utiliza el poema en prosa, la copla sabanera, la copla castellana, el verso libre entre otras formas de expresión literaria.

Geraldy Mora dijo...

Este libro escrito por el excelentísimo poeta Ramón Villegas Izquiel, contiene una gama de poemas escritos en prosa y que muestran la llaneridad de este hábil creador, sumergido en el encanto del llano, las historias escritas en este libro expresan el sentimiento y la hermosura de ser llanero, en esta obra literaria utiliza ademas la copla sabanera, la copla castellana, el verso libre entre otras expresiones de la literatura.

damaris chavez perez dijo...

Ramón Villegas Izquiel,hombre de letras, su obra nuestra un canto donde el ordeñador del ganado le da un ritmo erótico a la llanura. Este autor en su gama de poemas nos muestra un panorama real del llano, y utiliza en sus obras literarias el poema en prosa, la décima glosada, la copla sabanera, la copla castellana entre otras expresiones literarias

noel tovar dijo...

Sin duda la poesía es unos de los elementos en la literatura más emblemática que ha existido en los géneros de las pasiones que en versos se manifiesten, esto lo hace el poeta Cojedeño Ramón Villegas Isquiel; él sumerje este modo de hacer mostrar el llano a través de estos deliniados versos y demuestran la manera específica y reverente de sentir el llano. Cuando demuestra el verso destalla gran emosión en el sentido que trata diversos estílos.

carmen daniel dijo...

Será por eso que cuando estoi junto a ti i me veo de cerca en tus ojos, vuelvo a experimentar el mismo extraño hechizo de aquella noche i me dan unos deseos intensos de besártelos, Ramón Villegas Izquiel sin duda es un hábil creador del verso entre otras expresiones literarias.

Danilo Riobueno dijo...

Belleza, variedad y expresividad son tres de las palabras con las que me atrevo a identificar las creaciones aquí presentadas del excelente autor Ramón Villegas Izquiel. Leer todos los poemas significa adentrarse en un mismo remanso que produce sensaciones purificadoras. La naturaleza, el romance y la sobriedad son elementos que se pueden distinguir en su obra amén de la estética de su expresividad y del referente del llano. Excelente obra.

Ana I. Sanso dijo...

Me encantó Isaias, lo podré conseguir aca el libro ? preciosa su poesía .....te felicito y si esto es dulcisimo :Era una noche de enero
tu pelo con el rocío,
cuando tornabas del río
en el trajín mañanero.
Casi ni acordarme quiero
cuando por la vez primera,
por detrás de una tranquera
te probé con ansia loca:
dulce me quedó la boca,