miércoles, 17 de octubre de 2012

LA LLANURA, EL VERSO Y YO (poesía llanera de Víctor Manuel Gutiérrez)

Imagen en el atchivo del poeta Miguel Márquez




ADIÓS BONGUERO DEL VERSO
*Poema Premiado en el Festival Internacional
de Cultura Llanera “El Silbón de Oro”

Bajo el ancho azul del cielo
entre celedonia y malva,
yo vi cruzar con el alba 
una manada de anhelos,
y vi volar con recelos
una solitaria garza, 
que parecía una hogaza 
de pan cayendo del cielo.

Pude presenciar los celos
de la estela y su burbuja, 
cuando la brisa repuja
el remanso y el desvelo,
la tarde trae un consuelo
a la noche que se embruja,
del “Maruja,uja, uja”
que se le cayó al bonguero.

Arauca lindo y cerrero
tú que como yo lo viste,
dime si también supiste
de su fama de coplero,
si sabes que fue bonguero
y el eco de su guarura,
atravesó esas llanuras
de Apurito a Capotero.

Dime, río compañero
si te cruzó algún camino,
que llevara a Florentino
cuando iba de cabestrero,
ese catire coplero
que supero al Arrendajo,
y brujeador de atajos
buen hombre y buen compañero.

En el paso, entre las bruscas
colgado de un palo gacho,
medio de arena está el cacho
del que no bebió agua nunca,
cuando un coplero retruca
y se aferra a la porfía,
vendrán los claros del día
pero no macujía nunca.

Mas yo al que el hombre concibo
en su hermosa condición,
por ello, en vez de oración
este romance le escribo,
porque así, queda el motivo
con la barbarie llanera,
en esa hermosa pradera
de Lazo y Sánchez Olivo.

Si su moral quedó salva
no llores, Llano bravío,
canta más bien mi corrío
pa´ Alberto Arvelo Torrealba,
ponle corazón de malva,
de celedonia y mastranto,
pero no empañes con llanto
el “Salud  señores, el alba”.

Adiós Bonguero del Verso
coplero de mil caminos,
por Maruja y Florentino
te doy en la frente un beso,
tu cantar se quedó impreso
hasta en la brizna que vuela
adiós Arvelo Torrealba
poeta de Venezuela. 



OH, VÍCTOR VERA MORALES
*Canción  grabada por Luis Lozada “El Cubiro”

¡Oh, Víctor Vera Morales!
De los versos cabestreros
ayúdame a liberar ese caballo cerrero, 
que galopa en el Escudo
en tan pequeño potrero,
pues siendo el Llano tan grande
no es justicia, compañero.

Yo quiero verlo correr
entre palmares y esteros,
libre como la llanura
que soñó Pancho Camero,
porque me mata la pena
de verlo allí prisionero,
limitado a cuatro líneas
que le han quitado lo fiero.

Que si amas la  Libertad
dice tu escudo señero,
puedes venir a mis pampas
llenas de sol y de esteros,
donde el espíritu crece
hasta alcanzar los luceros,
y las manadas de versos
atraviesan los senderos.

Pero hay algo, Víctor Vera
que significarte quiero,
pues le quita realidad
a ese precioso letrero,
que en la banda tricolor
luce el escudo llanero,
con tanto alambre de púas
no hay libertad, compañero.

El Llano empieza a sufrir
con el auge petrolero,
cuando le nacieron torres
donde antes hubo garceros, 
y el peón de  viejos hatos
se fue tras del aceitero,
y aquellas manadas mansas,
Víctor, se fueron del paradero.

Se hirió tan hondo la tierra
con un taladro de acero,
que por  ser la tierra tal vez
no dio un grito lastimero,
y por su herida brotó
la sangre del Llano entero,
desde entonces, Víctor Vera
no es libre el suelo llanero.



LA LLANURA, EL VERSO Y YO
*Poema grabado por Rafael Martínez Arteaga
“El Cazador Novato”
La Llanura, el Verso y Yo
somos esa trilogía,
que en el cantar va perdida
porque así lo quiso Dios,
y el horizonte nos vio
cuando tuvo la ocasión,
apretados en el bordón
la Llanura, el Verso y Yo. 

Y es que el verso y la llanura 
cuando van  en el corrío,
se llevan siempre algo mío
engrapado a la hermosura,
porque yo soy la guarura;
ellos palanca y bonguero,
que aquel Arauca cerrero
cruzamos en noche oscura.

Y en esa palma yarura
juntos estamos los tres,
desde el cogollo hasta el pie
y en el fruto quemadura,
somos la espiga brosura 
que se grela en la sabana,
somos pionío y gabana,
turpial, matraca y turura. 

Sujeto, rejo y totuma
somos el ordeñador,
y en cada copla de amor
somos rayo de la luna,
estamos en la laguna
preñadita de luceros,
y ser los tres  muy sinceros
es toda nuestra fortuna.

Las penas, una por una
le contamos al camino,
atrochamos tras lo genuino
dejando huellas lebrunas,
para que entre doce y una
cuando  pase el sol de mayo,
al galope de un caballo
llegue la canta oportuna. 

Nos conoce la chipola
la kirpa y el carnaval,
la chenchena y la soysola,
y el claro sol que arrebola
son sutil policromía,
sabe que esta trilogía
es en verdad una sola.

Somos de la misma cuna
como mastranto y jarizo,
mugido, fragancia y brisa
somos estero y laguna,
barranco, hilero y espuma
botalón, soga y tranquero,
somos copla y maraquero
Atamaica y Arichuna.

En fin, somos el adiós
que flota en la lejanía,
y somos la poesía
que en la sabana nació,
somos porque quiso Dios
manga, corral, vaquería,
y formamos trilogía
la Llanura, el Verso y Yo.


(*) Créditos. Nota: Esta es una versión publicable del Trabajo de Ascenso a la categoría de Profesor Titular de la UNELLEZ, titulado: “CONTRIBUCIÓN AL ESTUDIO DE LA NARRATIVA LLANERA DE TRADICIÓN ORAL: EL CACHO Y EL CORRÍO”,  de  Isaías Medina López, aprobado  en junio de 2011.

Ensayo sobre la poesía de Víctor Manuel  Gutiérrez  http://letrasllaneras.blogspot.com/2010/01/de-nuevo-corriente-espuma-y-rocio.html

1 comentario:

Teresa Sánchez Sánchez dijo...

Me han parecido unos versos muy, muy lindos, me ayudaron a conocer a un gran poeta. Gracias por tu trabajo y por compartir tan bellos poemas. Un saludo.