viernes, 1 de abril de 2011

POR UNA DOCENCIA LÚCIDA Y POÉTICA DE LA LITERATURA (Jesús Serra Pérez)


Imagen en el archivo de Maritza Torres Cedeño

Iluminado recital de poesía en San Carlos, Cojedes
(Archivo de Jesús Alvizu)

Frente a este mundo, complejo y de riquezas infinitas, que es la literatura, contemplamos tres vías fundamentales de acceso. Cada una de ellas tiene una dimensión particular de significación. También un modo de ser particular. Ninguna desmerece a la otra en cuanto a su importancia: todas manejadas con eficiencia, ingenio y rigor, pueden revelar con intensa transparencia, los esplendores o las miserias de la literatura. Constituyen una suerte de hilos prodigiosos que ayuntan nuestra sensibilidad a aquel mundo donde las palabras asumen sucesivas vidas luminosas.

La primera vía sería la propia obra literaria, con su naturaleza y funcionalidad particulares. Ella representaría una palpable concreción de la literatura. Sus fuegos, diamantinos o precarios, propiciarían acercamientos o rechazos. Ella, con sus ropajes distinguidos o sus propios jirones descoloridos, auspiciará discursos o silencios. Ella, principio y fin de los cortejos.

Después vendría la crítica literaria que, por medio de unos recursos metodológicos y una viva sensibilidad, se propondrá el esclarecimiento, ante el lector, de unos valores que han sido conquistados por la obra literaria. Por la vía de la crítica se alcanza la vida de la literatura, pero al mismo tiempo, se exhiben los fulgores de una vida propia. Porque la crítica, que vierte verdades y sabe exaltar la vida de las palabras, logrará espacios perdurables. Ratifico mi empeño en la elaboración de unos textos críticos que brillen por sus intuiciones y sean piezas reveladoras de los poderes y los encantamientos del lenguaje. No más quiere mi llama solitaria.

Estas vías, la obra y la crítica literaria, han sido tradicionalmente destacadas. Son, evidentemente, las vías privilegiadas para acceder al poderoso y vasto mundo de la literatura. Mas, existe una tercera vía, con una significación y una distinción tan marcadas como las que tienen las otras. Me refiero a la docencia de la literatura. Es una vía que ha sido frecuentemente discriminada. Profesor y creador de la literatura parecieran dos dimensiones separadas por insalvable abismo. Uno, el profesor, desempeñaría un oficio menor frente a la literatura, y el otro, el estudiante, oficiaría en el mismo altar de la literatura. Craso error el establecer tales esferas. Cuando ambos ejercen, con plenitud y decoro, sus vocaciones profundas e inquebrantables, se convierten en instrumentos eficientes e impecables para la vinculación con la literatura.

Un profesor de la literatura sería aquel que se constituye en un intermediario irreprochable entre la literatura y el estudiante. Para el cumplimiento integral de tan magnífico propósito tendría que disponer de una fina sensibilidad literaria, una agudeza crítica y una definida vocación para la enseñanza. Un buen docente de la literatura garantiza el establecimiento de un fervor por las palabras.

Así como existe una nueva crítica literaria empeñada en ser ella misma literatura, tanto por su expresión imaginativa como por sus medios verbales, también existe una docencia de la literatura determinada por la creatividad y el fulgor verbales. Entonces la clase cotidiana habrá de convertirse en una escena única, donde el discreto y fervoroso profesor propiciaría gestos y palabras memorables. Y así como se exalta la condición humana de quien escribe un texto literario, justo en el momento crucial de su elaboración, también el auténtico docente de la literatura alcanza el mismo júbilo entre los límites de sus clases cotidianas. No habrá de esperarse mucho tiempo para que el discípulo caiga en tan cálida y trascendente atmósfera.

Si hay entusiasmo, persistencia y rigor, en el desplazamiento de cada una de las vías señaladas, el mundo de la literatura será más que una imagen borrosa y distante, una presencia definitiva, luminosa y fragante.

NOTA: JESÚS SERRA PÉREZ  fue un poeta, investigador, docente y estudioso de la literatura en forma plena. Un genuino catador e impulsor de la estética de las palabras. Maestro de maestros. Nació el 24 de diciembre de 1940, en Tucacas, estado Falcón y murió el 13 de junio de 2008. Durante sus largos años de docencia en la Escuela de Letras de la Universidad de Los Andes, en Mérida, sembró valiosas enseñanzas sobre diversos tópicos literarios, entre ellas,  son de grato recuerdo  sus cátedras en torno a José Antonio Ramos Sucre  y  la poética de César Vallejo, pero, no de menos valor son sus sus teorías sobre la esencia de la acción docente de  la literatura. Hombre de voz pausada y suaves ademanes, inculcó a todos sus estudiantes  los valores intínsecos de asumir la cátedra literaria, no como un hecho aislado, por el contrario, desde la óptica de enlazarla con el placer hedónico y las complejidades de la crítica literaria.
Este ensayo debe asumirse como un pequeño y humilde homenaje a tan destacado maestro y en resguardo a la memoria que de él conservan sus familiares, amigos, colegas  y alumnos.
Isaías Medina López 
Otros enlaces relacionados:

APUNTES SOBRE LITERATURA UNIVERSAL (6 archivos)
http://letrasllaneras.blogspot.com/p/apuntes-sobre-literatura-universal.html

13 comentarios:

wildimar diaz reina dijo...

Maravillosa activiadad ya que tuve el agrado de participar en cuyas actividades realizadas por medio del coordinador Isaias Medinas excelente profesor e organizador del servicio comunitario por medio de la universidad Unellez.
HOSMERY DIAZ TINACO

kimberly Rivas dijo...

Este amante de la literaturaentoda su plenitud nos plasma en sus ideales literarios,uno de los más profundos objetivos de una verdadera enseñanza donde el amor por enseñar, por transmitir conciencia a nuestros jóvenes tomando siempre en cuenta el futuro para nuestra patria.
Sin duda alguna vivimos nuevos tiempos dondr la educación no se queda por fuera.De esta realidad continuamos trabajando por una mejor esducación, sigue en su plena construcción con nuevos métodosy estrategias de enseñanza, es allí donde éste docente Jesús Serra Pérezse convierte en un inspirador literario para la nueva generación de docentes de la literatura.

Josnardo Ruiz dijo...

La docencia es la entrada a las miles de puertas que estará abiertas en los diversos elementos de nuestra creatividad literaria y de ntar estos códigos si así podemos establecerlos. Bien por el escritor que talló en sus palabras la escencia de la poética, docencia, y a la vez aporte a la literatura.

YOSNEIDA TERAN AVILA dijo...

El docente no sólo debería estimular a que los estudiantes lean. Pienso que si los estudiantes tomaran la practica de la escritura, se convertirían en agentes creativos y las horas de clase tendrían mayor armonía, logrando lo que Jesús Serra Pérez llamó: "una docencia lúcida"

YOSNEIDA TERAN AVILA dijo...

El docente no sólo debería estimular a que sus estudiantes lean. Pienso que si los estudiantes tomaran practicas de escrituras, se convertirían en agentes activos y las horas de clase serían más armoniosas, dando como resultado lo que Jesús Serra Pérez llamó: "una docencia lúcida".

Geraldy Mora dijo...

Este poeta y docente amante de la literatura en todo su contexto, nos da a conocer, sus ideales, el valor y la riqueza infinita que tiene la cátedra literaria.
Nos nutre con una serie de vías fundamentales de acceso a la literatura, nos transmite objetivos de una verdadera enseñanza,como debe ser el docente de hoy en día para lograr que los alumnos muestren interés por aprender, para así lograr una mejor educación y tener como bien lo dice en texto el poeta Jesús Serra Pérez una docencia lúcida

Dayannita dijo...

considerando el esfuerzo que algunos profesores amantes de la literatura tienen por llevar este amor a sus estudiantes, me permito felicitar a este en particular, ya que nos nutre con lo fundamental y preciso de la literatura, estimulando a las estudiantes a la lectura en cualquiera que sea su genero, y lograr con ello una educación armoniosa y verdadera.

damaris chavez perez dijo...

El poeta y docente Jesús Sierra Pérez
a través de su texto "por una docencia lucida y poética de la literatura.
Nos habla de tres vías importante para acercarnos al mundo mágico de la literatura,obra literaria, la critica literaria y la docencia literaria. Loa docentes en estas área tiene que ser creativos e innovadores, para involucrar de una manera activa a sus estudiantes.
Este profesional debe valerse de estrategias adecuadas, para que tanto él como sus alumnos puedan crear obras literarias, ser críticos y por supuesto ser intermediario.

carmen daniel dijo...

El poeta y docente Jesús Serra Pérez, Nos nutre con una serie de vías fundamentales de acceso a la literatura, para así lograr una mejor educación, nos transmite objetivos de una verdadera enseñanza, este docente se convierte en un inspirador literario para la nueva generación de docentes de la literatura.

Danilo Riobueno dijo...

Sin duda alguna este trabajo de Jesús Serra Pérez nos trae un compendio de enfoques acerca de quienes se encuentran entorno a las letras, ya sean docentes, escritores o críticos. de acuerdo a la sensibilidad que cada uno posea, dará su aporte a lo literario, pero es a través de la docencia donde se brinda mayor información, datos y conocimientos a los estudiantes para el desarrollo del carácter literario, la personalidad crítica y el sentido creativo. Excelente estudio.

Alfmega marin dijo...

No lo conocía, pero sinceramente creo, estoy segura de que tiene toda la razón en su enfoque. El mero hecho de leer no es suficiente, se aprende al escribir....
Es un proceso más largo en el sentido del desarrollo de las ideas...desde que se conciben hasta que la mano las plasma tiene tiempo de integrarlas y manipularlas, un abrazo, me gustó mucho esta entrada.

carlos javier nuñez vazquez dijo...

Creo que solo puedo dar ánimos, y desear suerte a quien intente escribir... el enfoque del artículo es curioso, pero la crueldad de la realidad ensombrece a los verdaderos Escritores.

Gaby L. dijo...

Cuanta razón expresada en este ensayo tuvo el poeta y docente. El papel del profesor es trascendente en la pasión que luego tenemos por las letras. Recuerdo con respeto y admiración a mi profesor de Literatura en 4to. año de bachillerato, el profesor Tito Balza Santaella. Para mi es la representación de lo expuesto aquí. Saludos.