lunes, 18 de enero de 2010

Sobre el hispanismo texto de Gloria Trejo Cervantes (actualizado el 01/08/2014)

El crisol del hispanismo no tiene excepciones  (archivo de Maritza Torres Cedeño)



El término hispanismo puede significar:

Hispanismo: El estudio de la cultura española e hispanoamericana.

Panhispanismo: Corriente de pensamiento que aboga por la reunificación y regeneración de Iberoamérica.

Hispanismo, giro o modo de hablar propio y privativo de la lengua española.

Hispanidad: un ámbito étnico-cultural.

Durante el siglo XVI todo lo nuevo le venía a Europa desde España: nuevas tierras conquistadas, nuevos temas, géneros y personajes literarios, nuevos bailes, nuevas modas... Pronto hubo necesidad de saber español para satisfacer más plenamente esa curiosidad, también movida por intereses comerciales y económicos, hacia la nueva potencia política, primera en ostentar un imperio europeo y ultramarino en la nueva Europa del Renacimiento. Para responder a esa demanda tomaron en primer lugar la pluma escritores españoles como Antonio de Nebrija, autor de la primera gramática impresa en una lengua románica cuyos principales fines fueron: a) la pervivencia de la lengua Castellana, es decir el dominio del Reino de Castilla, b) abrir el acceso a la lengua latina y c) constituir un manual para extranjeros, es decir imponer a los pueblos conquistados la lengua del pueblo conquistador e aquí el origen de "nuestro orgullo" ,o Juan de Valdés, que compuso para sus amigos italianos deseosos de aprender el castellano su Diálogo de la lengua; el licenciado Villalón escribió en su Gramática castellana que el castellano era hablado por flamencos, italianos, ingleses y franceses.
El estudio de la cultura española e hispanoamericana, que no tenía palabra acuñada para denominarse en español, se designó a fines del siglo XIX con los vocablos hispanófilo e hispanofilia (así, por ejemplo, Juan Valera), y que a principios del siglo XX terminó por llamarse Hispanismo.
De antemano sabemos que no fuimos conquistados por ningunos doctos en gramática, en sus inicios nuestro idioma fue más que una mezcla de castellano-árabe-dialectos, fue el nacimiento de otra lenguas, si no romance, diferente, tan diferentes como la geografía de AMÉRICA............este es un tema que da para mucho, mucho...............
 Gloria Trejo Cervantes


*** Nota del editor: Nuestros lectores han solicitado la inclusión de diversas opiniones sobre el tema formulados por varios expertos y como tal las publicamos:

1-Según Julio Ortega: “El hispanismo es la agencia de nuestro lenguaje mutuo. El español reconoce en su espejo americano no su historia sino su porvenir. Después del Índice, el canon y la censura, los clásicos modernos americanos reeditados en España luego de la muerte de Franco no han cesado de poner al día la conversación. Otro tanto ocurre con el Quijote en los Estados Unidos, leído en español como si rehiciera el camino y, en inglés, como si ganara otra batalla. El hispanismo internacional actualiza al humanismo: en su origen está la mezcla y en su fin.
 Pero hoy, además, el nuevo hispanismo es nuestra geotextualidad. Uno de sus grandes momentos fue la constelación “modernista” suscitada por Rubén Darío y su obra, la más innovadora. Penosamente, algunos malos conversadores decidieron oponer el “modernismo hispanoamericano” al “noventayochismo español.” No son idénticos ni mucho menos, pero son, otra vez, la lengua en el espejo: dos hablas que se refractan, después del énfasis y los ideolectos, como la primera universalidad distintiva, como la primera modernidad reapropiada, del arte literario en español. Arte de escribir pero también de pensar desde la literatura. El hispanismo, tal como lo recibimos, se forjó en esa extraordinaria creatividad del primer español atlántico.”


2-Según Gonzalo Navajas: “La asimetría cultural constituye el punto de ruptura del marco global homogéneo. La cultura en español (y por extensión de los idiomas y formaciones culturales existentes dentro de los países hispánicos desde el catalán al quechua) ha adquirido una dimensión mayor de la que corresponde a esos países por su peso geopolítico específico. Después del inglés, el español se ha convertido en la lengua y el marco cultural más amplio y diversificado, superando ­en un espacio mundial, no estrictamente europeo­ al francés, el alemán y el ruso como las lenguas de preferencia en los programas de estudio. Un dato revelador: en las universidades norteamericanas, el español es estudiado por más del cincuenta por ciento de los estudiantes que estudian una lengua extranjera, habiendo relegado a otras lenguas hasta hace poco más prestigiosas (el francés o el alemán) a un distante segundo término y teniendo como nueva competencia ­muy lejana todavía­ a los programas de lenguas orientales. La proyección cultural en este caso es superior a la de otras áreas como la económica y política y puede impactarlas de manera significativa.”

3-Según Carlos Alvar: “No extraña que hispanista no llegue al Diccionario hasta la edición de 1914, mientras que hispanismo tardará aún dos décadas, hasta 1936, en ser admitida. Pero, además, hay realidades que van cambiando con el paso del tiempo, y así ocurre con las disciplinas científicas, cuyo comportamiento recuerda el de los seres vivos: nacen, crecen, se reproducen y mueren. En francés, hispaniste se atestigua desde 1933, mientras que en italianoispanista se encuentra recogido a partir de 1942. Parece obvio que se trata de definir una actividad que empieza a ser objeto de atención científica en pleno siglo XX. No es que no existiera antes el interés por las lenguas, literaturas o cultura hispánicas: como ejemplo, bastará recordar en el ámbito de las lenguas románicas a César Oudin o a Lorenzo Franciosini. Tanto Oudin, como Franciosini, deben ser considerados “hispanistas”, pero en su época nadie los hubiera llamado así.
En efecto, el Humanismo había puesto en circulación el término “latinista”, documentado en francés hacia 1460 y, recuperado por la Ilustración, en español desde 1739. El avance de los estudios de humanidades afectará también a las lenguas y culturas posteriores y, así, los romanistas, estudiosos de las lenguas románicas, se encuentran en francés y en italiano desde 1872 y en español desde 1880. Será a partir del momento en el que se vayan individualizando las lenguas y las literaturas occidentales (románicas o germánicas), cuando la terminología se irá haciendo más precisa y, en parte, más restrictiva. Pero esa individualización no se produce de forma simultánea en Europa y América; y no todas las lenguas, literaturas y culturas presentan un campo de estudio de características similares. Es lógico que el interés por España y lo hispánico se desarrolle de forma institucionalizada en Estados Unidos, Inglaterra, Francia o Alemania, debido a los respectivos sistemas universitarios, pero también debido al flujo de hispanohablantes que por razones políticas, económicas y geográficas buscaron refugio en esos países desde finales del siglo XIX: el Imperio español ya había dejado de existir; luego vendría la Guerra Civil y el franquismo. España estaba cerca y lejos, reunía el atractivo de lo exótico y el interés de lo próximo. Y, además, era un terreno poco explotado, pues los grandes estudiosos españoles de los últimos doscientos años apenas eran apenas un puñado.” 


4-Según Habiba Seidel: “Con Francisco Franco y ahora con la España recreada, en todos estos años todavía no se acepta integrar a escritores marroquíes con los escritores españoles, siempre están cuidando que no nos “colemos demasiado” España y los españoles son muy especiales, no les gusta que nos entremetamos en lo que no es nuestro, se nos aparta sin contemplaciones, pero se nos respetaba si escribimos en nuestro idioma o incluso en otro que no sea en español, y es que ellos, nunca serán los lectores, desde un principio, existe ese “APARTHEID” que sitúa en un gueto al creador marroquí de expresión castellana. A nadie de los escritores españoles, le interés que un marroquí este en la “mente de los españoles” como al escritor favorito.

5-Según Ahmed Abi-Ayad: “Para nosotros, el Hispanismo no es sólo una cultura, deleite, afición al estudio de la lengua y literatura hispánicas para poder comunicar, intercambiar y educarse en distintas ramas de las ciencias y humanidades, sino también, un instrumento eficaz y necesario para poder acceder a la valiosa y abundante documentación hispánica y tener de esta forma acceso al estudio y evaluación de obras, estudios, trabajos críticos, comentarios, artículos y cuanto más sobre nuestras seculares relaciones, al igual que alcanzar el conocimiento y descubrimiento de nuestros antepasados hispanoárabes y descubrir otras imágenes y versiones de sus distintas actividades y manifestaciones diarias con nuevos y plausibles enfoques de interpretación.
Inclusive, el Hispanismo nos permite ascender lejos en el tiempo y dar con otras fuentes escritas que facilitarán una nueva aprehensión y evaluación de las respectivas relaciones que nos unen al mundo español desde ya muchos siglos, con el fin de llegar a una mayor comprensión y mejor cooperación.
Si los lazos hispanoárabes se remontan a más de diez siglos de historia común en el marco del Mediterráneo, el Hispanismo, sin embargo, es relativamente reciente en Argelia, puesto que consideramos que los primeros pasos hispanistas se dieron en los baños de Argel en el siglo XVI, precisamente durante la significativa cautividad de Miguel de Cervantes y otros muchos esclavos españoles.”



Si desea agregar algún comentario adicional a este tema está en libertad de hacerlo

3 comentarios:

DMClarisa Tomás dijo...

Muy interesante texto, realmente como dice Gloria: daría mucho para hablar. Pero es muy rico su aporte y agradezco esta amplitud de conocimientos sobre nuestra lengua común, al menos en su entronque. Una gran riqueza cultural, sin duda. Saludos, buen día.

Pilar Alberdi dijo...

Muy interesante, y aún más teniendo en cuenta la riqueza alcanzada por el español con el aporte de las demás lenguas.

Isaías Medina López dijo...

Un comentario de Pilar Alberdi: En su día te dejé un comentario en esa entrada, pero quisiera recordar, por ejemplo, a los escritores saharauis. Muchos de sus trabajos literarios los podemos encontrar a través de Internet, por ejemplo, en este blog http://literaturasaharaui.blogspot.com.es/. No olvidemos que España abandonó la zona y a sus habitantes en febrero de 1976. Pueden encontrar más información sobre el pueblo saharaui, las condiciones sociales y políticas en las que actualmente viven, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Saharaui También me gustaría decir que en general se habla de Marruecos como algo de sentido único, heterogéneo, pero no es así debido a las influencias recibidas, allí se puede oír hablar, y la mayoría dominan más de un dialecto o lengua en hassanía que deriva del árabe cláscio así como en diferentes dialectos bereberes, francés, español...Está la parte que ha tenido influencia española (el norte) y la francesa (el sur), además del caso muy concreto del pueblo saharahui en el Sahara Occidental, que también tuvo influencia española.
Pero no querría dejar sin citar a los grandes clásicos norteafricanos como el propio San Agustín.
Si miramos más lejos, en Israel y en otros sitios del mundo, pero especialmente allí, hay descendientes de los judíos expulsados de España por los Reyes Católicos, a los que se conoce como "sefardíes" y que aún conservan las llaves de las casas que tuvieron que abandonar y hablan un dialecto derivado de aquel español de sus antepasados.
Por último, decir el enorme reconocimiento de los autores europeos a obras como El Quijote, siempre se lo puede hallar en sus páginas. Cuando aquí la obra había caído en el olvido, ellos la pusieron en pie nuevamente.