domingo, 5 de junio de 2011

San Juan: Milagros, ruegos y rituales. Salud, amor y otros deseos. Fotografías (Isaías Medina López)



(Imagen de San Juan Niño.
Cofradía de San Juan Bautista Niño,
San Carlos, Cojedes, Venezuela)

El mes de junio nos acerca al proceso de apertura milagrosa y  gloria de la fiesta de San Juan Bautista; festejo que está en la más antigua religiosidad popular llanera y  se le considera propicio para emprender, abrir y explorar distintas empresas de lo humano y lo divino. Época de ensueños que aún no ha sido comercializada como, lamentablemente, ocurre con la Navidad. 
La base espiritual de las llamadas Fiestas a San Juan Bautista, cuyo favoritismo devoto escapa de cualquier cuestionamiento científico, aún cuando muchos son los hombres de ciencias que le deben infinitos favores.  La magia, es asunto de los magos, experimentadores famosos de la antigüedad que encontraron, en la conjunción de estos días, el asomo propicio para hechos portentosos, capaces de sobrepasar la simple imaginación y la diaria rutina que afrontamos.


(La colocación de las imágenes de San Juan,  a la derecha de la Cruz, procura el efecto de darle fertilidad a la tierra o al suelo donde habita el devoto. Se reza un Padre Nuestro, mientras se enciende una vela)

Los ruegos a San Juan agrupan tres grandes pasiones del humano: salud, fortuna y amor. Muchas veces se le piden al santo los tres deseos a la vez. La popularidad de sus milagros es indiscutible y priva la asociación con su primo Jesús de Nazaret, ambos también enlazados por el cabalístico número 24 (la cantidad de los doce meses del año y de los doce apóstoles multiplicado por dos). San Juan es un niño que nace el 24 de junio, a mediados del año y el Mesías el 24 del mes de cierre.
El milagro es una proyección recóndita e inexplicable de la fe y está presente en el imaginario universal de todos los pueblos y culturas. El lema de "San Juan todo lo tiene; San Juan todo lo da" es un saber notorio y archiconocido por los favores que otorga. El solo regalo del bautismo que nos permite hermanarnos unos a otros y con Jesucristo ya es suficiente muestra de generosidad sin límites. Los venezolanos tenemos un vínculo peremne con San Juan; en su día, el 24 de junio de 1821, nuestro país sella su independencia de España en la Batalla de Carabobo, victoria que se le atribuye, con toda simbología histórica a tan portentosa deidad.


(La tradición de bañarse con lluvia en la procesión de San Juan rememora el bautismo 
de Cristo y se hace en busca de recibir la bendición divina) 

A juicio de muchos de nuestros informantes la demanda más trascendente a San Juan es la que se relaciona con la concepción de nuevos niños y de niños sanos que se le hacen a este santo, cuyo nacimiento fue milagroso. San Juan es hijo de dos ancianos estériles: Zacarías y Santa Isabel (prima de la Virgen María) y desde niño vivió solo en el desierto israelita, alimentado por Dios mismo con una dieta de alimañas y miel, y vestido, únicamente, con pieles de camellos. Una importante cuota de los milagros concedidos en la concepción "milagrosa" de  niños sanos involucra tanto a la familia como a iniciados en la vida espiritual quienes acompañan a los futuros padres en este ruego. Muchos, agradecidos por estas gracias bautizan a sus hijos como Juan/Juana, según sea,  y encomiendan el resguardo de la criatura a  San Juan.  
   
(La "cargada" de San Juan intenta  hacer que el santo cargue con los males de salud, de especial detalle para quienes  pagan así los favores recibidos de San Juan por sus curaciones milagrosas) 

Entre los rituales más sencillos, repasaremos unas cuantas creencias de la religiosidad popular vinculadas al Bautista y que hemos tratado de recopilar desde hace algunos años, dejando al lector su sabio juicio.  El más común es el de cortarse el cabello en la víspera (el 23) para un pelo abundante y fuerte, cortarlo el 24 garantiza un cabello sedoso y largo. Si el corte se efectúa mientras el sol esté brillando el cabello crecerá igualmente brillante, luego, si se hace de noche las raíces se fortalecerán. En el caso de las mujeres, no es recomendable, la depilación ya que la vellosidad -obviamente indeseable- también se fortalecerá,  causando así un efecto contrario al deseado.
Para pedir dinero se toma una moneda sobre la cual se encenderá una vela durante nueve días seguidos después comenzando el 24, el mismo efecto se logra "preparando" una auyama o una mazorca seca de maíz que se colocará después en el altar en la casa y que nadie tocará durante, al menos, un año. Robarse un "preparado" de este tipo causará la ruina de quien hizo la petición, pero peor aún le irá al ladrón, hasta que públicamente (en un velorio) se postre ante el santo y muestre su arrepentimiento. 




(El baile de San Juan es un ritual mágico-religioso. Dicen que si se baila de día es favorable para pedir un favor y, si se baila de noche es propicio para pagar promesas. Por lo general, la acción del baile, se asocia con los ruegos por la protección del hogar)

Para pedir sabiduría la novena se realizará justo a los nueve días antes del 24, colocada frente a un vaso de agua o de cualquier aguardiente, en cambio, si es de amores, la petición, el agua se verterá en un plato no transparente, mientras más grande mejor, eso garantiza un incremento del atractivo físico, pero si es para consolidar una relación el plato debe ser hondo, preferiblemente una vasija. Dicen que esta invocación mejora cuando se agregan pétalos de rosas (recomiendan dos docenas, por lo del día 24): de color rojo para la pasión, el amarillo para la estabilidad y el blanco para la pureza. En cambio, mezclar los tres colores anula la petición, tampoco se recomienda el color "rosado", por ser impredecible lo que puede suceder. La flor debe estar abierta, causa poco efecto tomar pétalos de "botones" no abiertos y mucho peor usar flores marchitas.


(Los colores de los vestidos de San Juan Niño se ligan a complejos procesos de espiritualidad,  
bien sea de la cofradía o de la familia a la que pertenece el devoto) 

Como comentario relacionado, los cultores más expertos dicen que estos rituales sobre el color se extienden a los "tonos" de las afamadas guarapitas y cocteles que se sirven ese día. Por las mismas razones se evitará el 24 de junio las tizanas que mezclan frutos de distintos colores y más aún si es de noche.
(Entre las ofrendas favoritas para pedir  o pagar favores recibidos destacan las tortas 
decoradas con la imagen de San Juan y sus rosas y flores de pastelería)

En caso de una lucha con un enemigo  poderoso y/o para alejar un peligro se deben hacer las novenas ante una canasta de frutas, renovadas día a día, al salir el sol  y si es para proteger a la familia se hará frente a un cesto de flores, que recibirá la misma renovación diaria. Se adiciona a este ritual el frote de miel aplicado a las velas ya que este fue alimento favorito  de San Juan. Si se va a colocar una ofrenda con  miel o con bebidas alcohólicas estas también se renovarán a diario.
La miel, de extraordinario poder medicinal y alimenticio, tanto tomada como aplicada, es el principal soporte para pedir salud a San Juan, tiene  el mismo poder que las velas, las flores o los frutos; en ella confluyen la ferocidad de las abejas que la elaboran, la belleza de las flores de las que se origina. Su colorido trasmite  la incandescencia del oro  y la fuerza del sol que desde lo más alto de cielo nos conforta.
(El secuestro -robo fingido, pero a veces real- de San Juan Niño, lo realiza la madrina y el padrino del santo, quienes lo tienen a su cuidado hasta el próximo año)  

En cuanto a las velas se aconsejan cuatro colores: blanco (para abrir el porvenir); azul (para el amor); rojo (para pedir dinero) y verde (para enfrentar peligros). Estas luces deben encenderse en la noche de víspera -el día 23. Si la vela se consume por completo hay buenos augurios, pero si deja esperma regada se deben encender más velas del mismo color por nueve días seguidos y el santo ayudará. Dicen que colocar una moneda debajo de la vela “sella” la suerte en lo que se pide. 
Claro, todo milagro, tiene sus condiciones. Se sostiene que si alguien se corta el pelo antes de hacer las demás peticiones se le "trancan" los restantes  pedidos. Lo recomendable es cortar el pelo como un último deseo que se formula ese día. Otra costumbre es tomar los mechones cortados del cabello y anudarlos a joyas como anillos, medallones, pulseras y cadenas, que se ocultarán de toda vista y que al año siguiente se emplearán en la elaboración de la imagen del santo (casi siempre en yeso), que el devoto encarga. Dicha joya quedará oculta dentro de la imagen y esta le servirá eternamente como resguardo. Podemos afirmar que muchas imágenes de las cofradías y promeseros contienen una reliquia semejante, siendo su valor un detalle de artesanía tanto espiritual como artístico. 
  
(La tonalidad brillante de los vestidos del santo expresan peticiones de luz. Los músicos y poetas colocan tambores, maracas u otro instrumento de su oficio. Otros devotos  le colocan sus peticiones a San Juan Niño dentro de su "bolso" y le anudan billetes o monedas)

El caso de los ruegos de la salud serán precedidos por un baño muy intenso,  con agua de lluvia o incluso bajo un aguacero. El jabón apropiado es el azul, el cual se aplicará tres veces de pies a cabeza. Ese jabón después se enterrará y en ese mismo sitio se encenderá una vela, seguida de otras durante nueve noches consecutivas más;  bien sea donde se enterró el jabón o en el altar de la casa.
Cuando se está frente a la imagen en yeso de San Juan, se tienen las siguientes observaciones  al tocarlo. Si se pide amor se le tocará la mano que tiene levantada. Si es para dinero el frote se aplica sobre el bolso que lleva a un costado y si es para cualquier otro fin se le toca en la cabeza. En caso de ser algo de extrema  urgencia se comenta que el devoto debe buscar una talla del santo en madera, la cual puede facilitar el mismo efecto, pero el secreto está en pedir en voz, para que la madera -por efecto mágico-musical- trasmita la petición al santo, sin embargo encenderle velas a la talla, no así a las imágenes en yeso, dilata el efecto deseado. Tocarle las costillas al santo es totalmente prohibido, salvo que se trate de un iniciado en ritos secretos o para aquellos que se sientan atormentados por una dolencia física extrema.
La polémica sobre las imágenes es bastante ácida. Abundan las historias sobre santos robados en las distintas comunidades. Se le atribuye a las imágenes la "representación encarnada" y bendiata propias de San Juan. A la imagen robada, se extraen fragmentos que se pulverizan y se le agregan a las llamadas "contras",  muy semejantes a los saquitos del escapulario. Pese a tener bastante lógica este crimen, hay quienes prefieren dejar al santo en paz, otros piensan que  esos restos son poderosos, pero también, admiten  que dichos poderes son intransferibles a otra persona.


(Las ofrendas en frutas, bebidas y alimentos reflejan peticiones o agradecimientos por la alimentación de la familia o del devoto, pero también por la salud de las cosechas y rebaños que alimentan al pueblo)

Como curiosidad notable hay suficientes reseñas de imágenes robadas de San Juan en sus distintos formatos: yeso, madera, medallones en distintos metales, en cerámica, e incluso pinturas. Resalta por notorio el "secuestro" de los banderines de las cofradías de San Juan. La intención gira alrededor de actos ligados con los conjuros, la hechicería y los encantamientos. Por razones obvias omitimos los nombres de varios expertos capaces de acometer estos peligrosos "encargos", y que suelen ser muy bien pagados. El riesgo de molestar a un santo primo de Jesucristo y que es conocido como "el Príncipe del cielo" no es cualquier cosa.
Los reportes sobre flores, frutos, la miel  y las  velas que se extraen de los velorios y fiestas también tienen su anecdotario. Los frutos que se colocaron en el altar del santo se regalan como gesto hacia los músicos, los padrinos y madrinas de la imagen  o a cualquier otra persona que considere el "dueño" del santo;  lo deseable es dárselo a los niños (por lo de San Juan Niño), ya que en la naturaleza del velorio está el compartir como regla básica. Desperdiciar lo que ya se entregó al santo es negar la esencia de quien nada tuvo pero que todo lo da; ese fue San Juan Bautista, ermitaño y niño a la vez.  Las velas no consumidas más allá de la mitad  se guardan para formular después una petición y algunos pétalos se conservan en libros y almohadas para "imantar" buenos augurios.


(Muchos jóvenes estudiantes piden  a San Juan -Príncipe del Cielo- "iluminación" en sus estudios, tal como vemos al conjunto de danzas universitarias en sus ensayo antes de brindar culto al santo). 

Freddy Sosa en su libro San Juan Bautista Niño en la Villa de San Carlos de Austria (2010, pág. 33-38), indica que además del cabello se deben podar las plantas también. Posteriormente acota: "Para alejar las malas influencias báñese en un río para que las aguas corran las penas, la mala suerte y el mal de amores se vaya". De seguido aconseja: "Existe la creencia de que el agua de manantiales, ríos y arroyos recogidos en el Día de San Juan está bendita, la guarda en botellas y afirman que no se dañan" y que para obtener vaticinios  (pág. 39) el creyente se somete a estas recomendaciones: "A mediodía del 24, derrita una vela y deje que la cera caiga en una olla con agua. No la mueva, que la forma que adopte la esperma le indicará si en un futuro habrá matrimonio, viaje, dinero o un embarazo. También puede sustituir la vela por la yema de un huevo (en vaso)".


(La tradición dice que San Juan está de "fiesta" en su día. Para que acuda se le debe llamar con música sonora. Muchos devotos lo invocan mediante conjuntos de música de tambores para que el santo los escuche. Detalle del llamado de la  "guarura" ancestral) 

El aspecto más espinoso es el del pago de las promesas. Muchos promeseros eluden su compromiso porque sienten que no pueden cumplir con lo ofrecido por diversas circunstancias físicas, sociales o económicas. Otros porque consideran que el ruego no fue satisfecho en su totalidad. Lo cierto es que una persona de bien siempre debe cumplir con lo prometido. Negarse a consumar lo ofrecido implica un riesgo para el alma inmortal que todos poseemos y que se registrará en el libro de las cuentas que entregaremos  ante el Juez Supremo, cuando nuestra hora sea llegada. 

Gracias por su tiempo.

Otros enlaces relacinados:


**La Virgen del Carmen: reseñas, oraciones, cantos y poemas
http://letrasllaneras.blogspot.com/2011/04/la-virgen-del-carmen-resenas-oraciones.html


****Velorios de la Cruz de Mayo (poemas y fotografías)
http://letrasllaneras.blogspot.com/2011/04/velorios-de-cruz-de-mayo-en-san-carlos.html

3 comentarios:

Maria Karelis Colmenarez dijo...

Las creencias de los seres humanos nos a llevado a realizar cosas como estas, el baile de San Juan. Santo al que le rinden tributo sus creyentes y al cual le piden favores y milagros.
Maria Karelis
Ospino-Portuguesa.

argenis jose martinez figueredo dijo...

Bueno como es costumbre todos los 24 de junio de cada año, la mayoria de los pueblos de Venezuela realizan sus fiestas tradicionales donde cada uno paga sus promesas y le piden a San Juan por su bienestar, sentimental, econòmico. de igual manera me parece bien que cada quien tenga su fe y esperanza en su santo... y tambien que halla una integranciòn de la comunidad donde comparten, bailen y tomen cafè y amanezcan celebrando..

Argenis Martinez
Estudiante de Quimica

Alfmega marin dijo...

Nuestras costumbres parecen estar entrelazadas por un pasado parcialmente común, muy hermoso en la forma y aún más en el fondo, saludos