sábado, 22 de agosto de 2020

Eudes Alexander Moncada Colmenárez: De El diario de la lechuza y otros poemas

 

Preparando el Taller de Literatura


Del poemario El Diario de la Lechuza


VERANIEGAS

Las tardes solariegas

se tatuaron en los brazos

de sus sombras

los cantos subversivos de las chicharras por verano

estallaron de tanto conspirar

pidiendo lluvia.

 


*¿Alguien me preguntó cómo estaba?

Entonces le respondí sin mayores pretensiones:

-Bien, dentro de lo que cabe-…

Algo cansado de tanta fanfarronería dialéctica, de tan abrupta y barata diatriba, de tanto léxico urbano, de tanta burocracia socarrona, de tanta gendarmería y virus genocida y de tantos reproches sin destino…de tanta advertencia para desoír el desenfreno efímero del abrazo y del beso furtivo…

Bien según creo, viviendo al norte de las galaxias más cercanas…pensando en la vía láctea de tus pechos generosos… 

Ejerciendo el derecho soberano de contar luciérnagas…

Sigo aún pensando que octubre es malo, menos mal ya termino…

Bien seguramente, por estos días de Pandemónium –¿o será pandemia? -, de Santa Muerte y la Catrina...

Bien, aunque la noche se ponga oscura y gigante como la luna...magnificada en medio de tanta oscuridad…de tanto apagón…de tanta claustrofobia en cuarentena…

Bien me atrevo a afirmar cuando llego al borde mismo de tus almohadas...

En silencio te acaricio sin despertarte…

Te hago el amor y me regreso volando antes de que me amanezca el distanciamiento a cuestas y un tapaboca me impida lucir mi mejor sonrisa...

Y aunque me sienta extraviado...terriblemente aislado –confinado por contagio de ti-

Puedo decir definitivamente, quizás bien...!!!.

 


ESPEJISMO

A ella le brotan madreselvas de sus manos de pianista,

y mares turbulentos azotan las playas del fondo de sus ojos oscuros como noche sin luna,

sus labios surten de miel las ansias de pobres mortales -terminan muriendo de tanta dulzura-

y en medio de sus piernas hay una trampa mortal para atrapar impávidos e inocentes amantes,

la lujuria de su presencia es cicuta divina bebida con gusto por propios y extraños,

y la hiedra de sus abrazos siempre termina por encantar a quién desee sufrir el suplicio de sus caricias.

La quise vivir con toda la intensidad su leyenda urbana, saber cómo sería morir todos los días a la misma hora entre sus brazos, pero fue misericordiosa conmigo,

Ella nunca me vio.

 


*Y muy a pesar de la hora se desea continuar más allá de la raya, se bosquejan los pasos y se desandan los pocos zaguanes, muy a pesar de la soledad se buscan muchedumbres de voces en el eco y se guardan para oírlas más tarde, muy a pesar del peso de los años se anticipan ganas para seguirle dando, muy a pesar de los maullidos de los gatos alebrestados -en el tejado del vecino-, mi perra duerme tranquila en el viejo sofá, muy a pesar de que las hojas intermedias de los libros -los que me gusta hojear antes de dormir- fueron arrancadas las sigo leyendo de memoria, muy a pesar de los pesares seguimos siendo norias...suerte de ruleta rusa donde nos jugamos la noche en un disparo, con el último brindis del bohemio...y antes de desenvainar toda la rabia.

 


*Quiero hacer una casa para las aves del Paraíso

Soñar como si nada me hubiese pasado

Fui piedra -Petroglifo- escrito sin sentido

Vuelvo todas las mañanas de neblina

Con la misma nube...

...A enmudecer...

 


Del libro inédito de cuentos breves “Crónicas Mundanas”


LOS TRES BOHEMIOS

Los tres bohemios llegaron al bar Zulia, luego de deambular toda la noche sin quedarse mucho tiempo en un mismo sitio, se sentaron juntos en una esquina de la barra, pidieron tres cervezas negras de esas grandes con el oso blanco pintado, -siempre sentado como cansado-.

El trío se cerciora que sus fierros están listos para lo que “el trabajo”, disponga –se persignan fervorosos- y los guardan fuera de la vista de los presentes, pero a la mano pá lo que salga…

Observaron con detenimiento a todos los presentes, es una noche de viernes concurrida, y afuera está lloviendo a cantaros, uno de ellos se levanta va a hasta la puerta de la calle y se cerciora de que sigue cayendo tremendo chaparrón, ni modo, que mala suerte va tocar que hacerlo en ese bar de mala muerte..., regresa hasta donde están sus otros dos compañeros de infortunio; los bohemios son siempre unos desdichados, se acercan los tres cerveza en mano a la rockola del lugar, donde suena una canción de las Hermanitas Calles "aquí te traigo dos pasajes".

¿Nosotros estamos jodidos no?, somos tres, -comenta burlón uno de los bohemios-, pues sí; responden los otros dos.

-Bueno terminemos esto de una buena vez, que se nos hace tarde y la noche es larga, pero promete-, dicen a coro los tres.

- ¡Buenas noches señoras y señores, esto es un atraco, si colaboran los raspamos a todos rapidito y sin mucho dolor...y gracias por su generosidad...!!!.

 

 

LOS MENSAJES

Luego de mucho insistir -sin respuesta alguna- obviamente.

LA CHICA:

-Estoy ocupada cuando pueda le escribo-...

EL POETA:

-Claro, entiendo, tranquila no te preocupes mía cara bambina, no sientas premura en contestar...de pronto cuando tu puedas yo andaré revisando las nubes -para ver si contrabandean truenos foráneos o algunas centellas prohibidas-, además somos animales de costumbres, seguramente me estaba mal acostumbrando a nuestras muy importantes e intrascendentes charlas diarias -sin mayor beneficio por cierto pero muy necesarias- la mayor parte de las veces tonterías y sandeces entre un avezado cincuentón -ávido de lotería- y una tierna pero atrevida mozuela -canela hermosa creo- con un mundo de posibilidades por delante y a sus pies; tranquila mia ragazza no debes preocuparte demasiado, sigue con tus ocupaciones, oficios u obligaciones, yo mientras me mantendré contando lustros y esquilando lunas, seguramente seguiré viendo pasar anuarios, anuncios y celebraciones, volveré acompañar amigos y desconocidos en sus funerales y en los de los otros, a lo mejor vuelva a enamorarme de la muchacha de la plaza que jamás vi o de la estudiante que nunca me escucho cantar -soy muy malo para ello-...en fin como te dije, son sandeces de un poeta quizás algo cansado, pero tranquilo y feliz con su cargamento de jumas...y amaneceres...volveremos a la primacía de la poesía urbana y su melancolía llena de ecos y sirenas, de disparos a quema ropa y de duelos...hasta mañana entonces -au revoir-, cuando ambos podamos escribiremos....???, si a lo mejor lo hagamos para otros, a lo mejor para nadie...a lo mejor para ninguno...!!!- PD: Estos mensajes se autodestruirán transcurridos los suspiros...junto con sus penas al lado de la rockola...!!!

 

 

CUARENTENA CONTIGO

Me festejo y celebro en la milenaria capacidad de soñar a mi antojo cuanto utopía requiera...

Desde hace 29 soles con sus lunas vengo elucubrando tanta soledad y me duermo dibujándote...

Con mis dedos recorro cara rincón de esa sombra, reconstruyo desde la otredad los pocos instantes a la vera de tu amargo y dulce aliento

Dejo entrar la locura al 2% y huimos hacia el mar picado de una mirada oceánica, donde yace la barca de mis deseos rota

Tengo fiebres delirantes y una tos seca, mal curada por falta de ron...no en realidad es por no beberme tus gemidos.

Ando en una pandemia desaforada de la que se cura solo con lluvia de Arco Iris, y entonces te veo siniestramente sonriente

Ardo cada noche en la lujuria de una peste llamada deseo y no quiero curarme...aún no...sin vivirte no...

Mantengo la ciega vehemencia del búho cuando escribe su diario y del viejo marinero agotando la última gota de su birra

Si tan sólo me fuera medicado el tortuoso hecho de amarte

iría tranquilo al final del pasillo para abrazarte

No deseo curarme debo permitir el nacimiento de nuevas flores brotando de tu pubis -voy a suspirar su polen-

Quiero contagiarme de ti y morir sudándote víctima de un virus engendrado en medio de tus piernas

Mi adicción por las mieles de cicutas fermentadas en las entrañas femeninas tuyas me enardecen

Pierdo a cada instante la noción del respirar y me ahogo sin el aliento de tu boca brindándome la ponzoña de unos besos

Entonces ya vencido vuelvo a dormir para soñar soñándote en esta cuarentena contigo...y muero

Sencillamente muero ahí mismo en la utopía posible del abrazo, cuando me inoculaste el veneno tranquilo del sexo.

 


Del poemario inédito “Locura al 2%”


SUEÑO

Llegué

Hasta tus

Predios

No te veo

Trato

De robarme

El silencio

Residente

En la Noche-Sombra

Siempre contigo

Busco

Secuestrar

El aroma Monalisa

De tu

risa

No

Te Encuentro

Sustraigo

Añoranzas del canto del grillo

Y con el regalo

Fugaz

De tu recuerdo

Tomado de mí brazo

Doy media vuelta

Feliz me voy

Sonriendo…

…Silbando

Una vieja tonada

Aun no compuesta…para ti…!!! 




Muchas gracias por su visita 

Isaías Medina López (Coordinador)


1 comentario:

Corrado Canto Pacheco dijo...

Saludos a don
Eudes Alexander Moncada Colmenárez quien por Ser De El diario de la lechuza y otros poemas, nos ha dejado apreciar su talento en estás Veraniegas vacaciones pandemicas cuáles Espejismo van de la mano de las Crónicas Mundanas las cuales han servido para el reencuentro cuál Tres Bohemios que en ausencia del encuentro emplean Los Mensajes, a pesar de haber superado el 2% de Locura sin llegar a los extremos de vivir por siempre Cuarenta Contigo no obstante los 60 cumplidos. Y cumplidos van al poeta 2020
Eudes Alexander Moncada Colmenárez, y al poeta llanero Don IsIas Medina López por su anfitrionidad a nuestro coterraneo amigo que merecidamente a engalanado sus publicaciones con esos aires de Las Palmeras. Arriba Corazones!!!