viernes, 8 de noviembre de 2013

Con serpentino brillo incandescente (poemas de Héctor Pedráñez Trejo)

Imagen en el archivo de Alejandra Sánchez





EN LA CASA

Ella sigue en la casa todavía,
tan silenciosa, tan meditabunda
olvidada del sueño que la inunda,
aunque la casa ahora está vacía.

Aunque la casa ahora esté vacía,
ella escucha las voces de los hijos
correteando en el patio. El regocijo
de la añoranza le torna a dar la vida.

Pero la casa ahora está vacía.
Y ella, la dulce-inmensa-silenciosa,
pasa en la casa, íngrima, los días.

Hecha su espera de melancolía
ve en el seco rosal si hay nuevas rosas,
ella sola en la casa, todavía.


DESAMOR

No sé cobrarle lo sufrido
a este amor que huye de mi lado:
condenarla a mirarme enamorado;
condenarme a mirarla así, rendido.

Mata el amor si no es correspondido,
se vive por amor si no es amado,
pero este amor que huye de mi lado
me niega la esperanza que le pido.

Cada luz que en sus ojos he mirado
es, para mí, desdén inmerecido,
indiferencia o rencor airado. . .

Mas, no sé si cobrarme lo sufrido
por el amor que no le he confesado
condenándome a amarla hasta el olvido

LA SERPIENTE
Allí, en mi agreste soledad, silente
late tu corazón. . . Muda, tranquila!
Tu mirada en declive me vigila
con serpentino brillo incandescente.

Impregnada tu piel en el relentede 
mis tinieblas íntimas, rutilas. . .
(Resplandor vesperal de matriz lila,
rótulo de tu torso de serpiente).

Toda tu luz invita hacia las sombras,
al siempre de los nombres que me nombran
el evadido ensueño, el roto paso.

La perdida visión de augusta cumbre. . .
Y allí estás, con fría reciedumbre,
al acecho tendida como un lazo.


Poemas transcritos de: Antología de Poetas Cojedeños (1986), publicada en San Carlos, por el Fondo Editorial de la Letras Cojedeñas. Compilación de Isaís Medina López, José Antonio Borjas Nieves, Ramón Villegas Izquiel y Víctor Sánchez Manzano. 

2 comentarios:

Francisco J. Ortega dijo...

Me gustaron los sonetos que nos dejas Isaías.
Saludos y buen fin de semana

Alfmega marin dijo...

Me gustan mucho los sonetos porque tienen una medida perfecta....Al final se quedan como queriendo continuar...juegan con el lector...Estos me han encantado y se usan expresiones muy propias...Te felicito nuevamente Isaías, y gracias por tus aportaciones.